Son un avión hidrante, un avión vigía y un helicóptero. Serán manejados por pilotos bonaerenses.
Para ello ya están disponibles un avión hidrante, por primera vez un avión vigía y un helicóptero. El piloto del avión hidrante será Ignacio Caminos, y el del helicóptero, Agustín González, ambos de la provincia de Buenos Aires.
“En 1998, la Provincia firmó un convenio con la Nación por el cual el Ejecutivo nacional se comprometió a enviar los medios aéreos necesarios para la preservación del medio ambiente y el combate de incendios forestales, que son la contingencia más importante que tenemos a nivel provincial”, señaló el jefe de San Luis Solidario, Omar Terc.
Además de los medios aéreos, el Sistema de Protección Civil está también conformado por los Bomberos Voluntarios y oficiales de la Policía y la brigada de incendios forestales de San Luis Solidario.
El avión vigía sirve para hacer las aproximaciones aéreas y para dar detalles de cómo se desarrolla el siniestro. “Siempre va acompañado por un jefe de incendios, en este caso el jefe del cuerpo de Bomberos Voluntarios de San Luis, que acompaña al piloto del avión”, agregó Terc.
Caminos explicó que se trata de un avión abstractor 802, que posee capacidad para 3.200 litros de agua, con turbo hélice, y de los más empleados en el mundo. El avión hidrante es un Air Tractor y tiene la particularidad de que puede regular la tirada de agua.
“Vamos a estar haciendo base hasta fines de octubre o noviembre, debido a que es la época en que se producen mayor cantidad de incendios”, detalló Caminos quien se refiere a que los vehículos descansarán en suelo puntano por un tiempo. El Ministerio de Relaciones Institucionales y Seguridad, a través del Programa San Luis Solidario, son los referentes locales en el Plan Nacional de Fuego.
En la misma senda. Ya comenzó “el año combustible”, es decir, la época denominada a la vegetación que puede incendiarse. Por eso rige una veda en quemas prescriptas que seguirá hasta los primeros días de setiembre y que las multas mínimas, frente a algún episodio de fuego intencional, comienzan en los diez mil pesos.
“En el 2009 se quemaron 475 mil hectáreas, de las cuales el 80% de los fuegos fueron producidos por negligencias de productores. El promedio de hectáreas quemadas entre 2010 y 2012 no supera las 23 mil por año”, sostuvo Terc y agregó que “la tendencia se revirtió, ahora el 80% de los incendios que se producen son por causas naturales”.
El jefe de San Luis Solidario adujo que la baja en los números está causada por los medios aéreos disponibles, a la ley de la quema prescripta y las sanciones económicas a los productores.
El monto por cada multa depende de los agravantes: se tiene en cuenta el daño ambiental provocado, la cantidad de hectáreas afectadas, si se causó daños a vecinos, el movimiento de personal y de herramientas que utilizó la provincia para combatir el fuego y si el acusado es reincidente.
Como una ayuda a tener en raya a los culpables, ya funciona el registro que contiene a las personas acusadas de haber incendiado campos.
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