Un joven santiagueño pereció en un accidente en Buenos Aires; un ciclista murió arrollado por un auto en el interior provincial y un hombre falleció aplastado bajo el paso de un grupo de caballos de carrera cuando ingresó a una “cancha” de cuadreras para festejar que su animal había ganado la prueba.
La fatalidad estalló a las 18.30 en la ruta nacional 16, entre los accesos San Francisco Solano y San Martín, destacaron fuentes policiales.
Allí, terminó estrepitosamente la historia de Marcelo Tapia, de 59, domiciliado en el barrio Canal de Dios, padre de cinco jóvenes, Pampa de los Guanacos, Copo.
Ironías de la vida, a poca distancia en que tiempo atrás falleció un niño, la tragedia retornó a “Pampa”.
Los peritos y testigos manifestaron que Tapia circulaba en bicicleta por la ruta, con sentido oeste-este. Lo hacía por la senda delimitada, con señalizaciones, tal cual lo determinan las reglas de tránsito en la zona.
En sentido opuesto, transitaba un Renault Clio, patente MIO 418, al mando de Néstor Ricardo Sosa, de 40 años, acompañado por dos niñas: una hija y una sobrina.
La familia reside en Presidente Roque Sáenz Peña, Chaco, y se dirigía hacia la provincia de Salta, según señaló a la policía.
Aunque todo es motivo de investigación, la hipótesis dominante es que el coche cambió de carril e invadió el sector por el que circulaba el ciclista.
A una velocidad importante, el vehículo habría chocado de lleno a Tapia y lo lanzó hacia uno de los costados. La muerte sobrevino a los pocos minutos.
Totalmente sin control, el automóvil prosiguió la marcha (con daños ocasionados por el guardarrail) y recién pudo ser dominado y frenado a casi 200 metros.

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