Los imputados locales Musa Azar, Miguel Tomás Garbi y Ramiro del Valle López Veloso se abstuvieron de declarar en el segundo día.
Primera audiencia
La primera audiencia del juicio se caracterizó por los diversos planteos efectuados por las defensas técnicas de los imputados Garbi y López Veloso, ejercidas por los abogados Diego Lindow y César Fabián Barrojo, respectivamente.
Segunda jornada
La segunda jornada se inició con la lectura de la resolución que rechazaba el planteo del abogado de Miguel Garbi, quien pretendía que no se juzgue a su cliente por homicidio, ya que había obtenido una falta de mérito, por lo que el imputado deberá responder también por esa figura penal.
Luego, el Tribunal también rechazó el pedido para que se cite a declarar al ex juez Arturo Liendo Roca, por considerar que aún se encuentra abierto un proceso judicial en su contra. Similar decisión se adoptó respecto de los pedidos de nulidad y suspensión del juicio, que habían solicitado las defensas de Garbi y López Veloso, tal cual lo habían requerido la fiscalía y las querellas.
El Tribunal, que integran las doctoras Josefina Curi, Marina Cossio de Mercau y Graciela Nair Fernández Vecino, inició la indagatoria de los imputados Musa Azar, Miguel Garbi y Ramiro López Veloso, quienes se abstuvieron de declarar.
En la etapa de recepción de las pruebas testimoniales, declararon la perito Patricia Bernardi, integrante del Equipo Argentino de Antropología Forense que realizó la autopsia al cadáver de Kamenetzky, y Marcos Antonio Roldán, perito balístico de Gendarmería Nacional.
Planteo de dudas
La defensa de Garbi planteó dudas respecto de que la autopsia se haya realizado sobre el cadáver de Cecilio Kamenetzky, al advertir que no se había realizado un estudio de ADN que determine que el peritado era el cuerpo del estudiante, el cual fue reconocido por su hermana por un diente desviado.
La perito Bernardi informó que el joven fue asesinado de un balazo en el cráneo y además recibió tres perdigonadas a la altura del tórax.
Por su parte, el alférez Roldán explicó que las perdigonadas y el cartucho examinado pertenecen a una escopeta calibre 12 mm. como las que usan las fuerzas de seguridad, aunque ambos discreparon en relación a la distancia en que se efectuaron los disparos.
Comentá la nota