Los crímenes se cometieron en el barrio Lihué en Guaymallén. En la fuerza policial presumen que los autores de ambos hechos no serían los mismos. Hasta anoche no habían detenidos.
La primera víctima fue identificada como Néstor Antonio Silvestre (38), a quien asesinaron y luego le robaron una moto. La segunda víctima se llamaba Néstor Javier Lázaro (34) y los ladrones le dispararon cuando intentaban robar el auto en el que viajaba.
"Por ahora sabemos que son homicidios en ocasión de robo. En principio, se descarta que pueden haber sido los mismos homicidas, aunque han sido muy cerca en el tiempo y en espacio", explicó ayer una fuente que trabaja en la resolución de los casos.
Inicialmente el caso fue investigado por el fiscal de Guaymallén Juan Manuel Bancalari, pero hacia el mediodía por orden de la Procuración, el caso fue tomado por el fiscal especial Santiago Garay, quien subroga a su colega Daniel Carniello.
Según informaron desde el ministerio de Seguridad, en los primero minutos de ayer, un joven que pasaba por la esquina de San Ramón y Teresa de Calcuta del barrio Lihué vio que dentro de una acequia había una persona herida.
De inmediato, dio aviso al 911 y a los pocos minutos llegó un móvil policial y una ambulancia del Servicio de Emergencia Coordinado. Los médicos advirtieron que Néstor Silvestre presentaba una herida de arma de fuego en el tórax y, frente a la gravedad del caso, lo trasladaron de inmediato a la guardia del hospital Central. Silvestre falleció a la 1.35 de ayer, pese al esfuerzo de los médicos del Central.
A esa hora la policía y los investigadores judiciales de la Oficina Fiscal 8 de Guaymallén habían reconstruido, con la ayuda de algunos testimonios, cómo se habría producido el asesinato.
Silvestre, domiciliado en el barrio San Francisco de Asís, se desplazaba por el barrio Lihué a bordo de una moto Yamaha de 250 centímetros cúbicos, cuando fue interceptado por uno o varios sujeto que le dispararon para luego robarle el rodado.
Horas después, otra muerte
El segundo homicidio ocurrió cerca de las 3.30 y no muy lejos del primer hecho. En este caso dos hombres llegaban a una casa de la calle Paula Albarracín y cuando iban a ingresar el coche a la vivienda fueron sorprendidos por dos individuos armados.
A bordo del Renault 12, tal era el vehículo, estaban Néstor Javier Lázaro (34) y Nicolás Umari (31).
Pistola en mano, los asaltantes les exigieron a las víctimas las zapatillas, los celulares y las billeteras. Luego quisieron llevarse el coche en el que estaban Lázaro y Umari, pero no pudieron.
En ese momento, y por razones que ahora se están investigando, los ladrones dispararon contra las víctimas, tras lo cual huyeron rápidamente.
Los dos heridos fueron llevados al Central. Umari recibió un tiro en la pierna derecha, mientras que Lázaro ingresó a la guardia sin vida.
"Sabemos que se quisieron llevar el auto pero el vehículo no arrancó y en ese momento habrían comenzado los disparos", confió una fuente fue consultada por Los Andes.
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