Los delincuentes, quienes serían foráneos según la policía, actuaron a cara descubierta y portando armas de fuego, similares a las que emplean las fuerzas de seguridad. Para apoderarse del jugoso botín, que en dinero en efectivo y joyas ronda los 50 mil pesos, los asaltantes le colocaron las pistolas en la cabeza a la familia: dos mayores y dos menores de edad.
Fuentes policiales y judiciales informaron a LA UNION que a las 00.40 de la madrugada de ayer, un comerciante de apellido Albarracín, quien se domicilia junto a su familia en la localidad de Recreo, departamento Santa María, se comunicó con la comisaría departamental manifestandole que había sido víctima de un violento asalto.
De inmediato, la policía se hizo presente en la vivienda de Rafael Albarracín, donde tomó conocimiento por intermedio de la víctima, que alrededor de las 23.00, en circunstancias que regresaban a su casa, fueron sorprendidos por una banda de delincuentes.
De acuerdo con la versión, cinco personas, entre ellas una mujer embarazada y un niño de 9 años de edad, abordaron a las víctimas con el rostro descubierto, y portando armas de fuego los redujeron y les robaron.
Según informó la policía, los vándalos no serían de esta provincia, aun cuando habrían contado con la participación de un “datero”, quien conoce a la familia en cuestión. Mientras tres de los delincuentes le ponían en la cabeza la pistola al padre de familia, y le exigian la entrega del dinero, los otros vándalos revolvían toda la casa. Así fue que se apoderaron de una importante cantidad de dinero, en moneda nacional y extranjera. Además de joyas y las llaves de un automóvil, en el que escaparon. Si bien los vándalos no golpearon a sus víctimas, sí ejercieron violencia psicológica en ellas, apuntándoles con las armas en la cabeza y amenazando con “disparar” si no le daban el dinero que sabían la familia tenía en su hogar.
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