Tres empleados de la Caja implicados en una estafa

Un faltante de aproximadamente 500 mil pesos en la sucursal de Famaillá de la Caja Popular de Ahorros de la Provincia (CPA) dio origen a una investigación administrativa y derivó en la suspensión de tres empleados, sospechados por una presunta estafa en perjuicio del organismo.
Un faltante de aproximadamente 500 mil pesos en la sucursal de Famaillá de la Caja Popular de Ahorros de la Provincia (CPA) dio origen a una investigación administrativa y derivó en la suspensión de tres empleados, sospechados por una presunta estafa en perjuicio del organismo. Así lo confirmó ayer a la prensa el titular de la CPA, Francisco Sassi Colombres, quien admitió que "en cualquier banco público o privado suelen ocurrir, de vez en cuando, desviaciones de fondos en las cajas. Esto nadie lo puede negar", enfatizó. Según explicó Sassi Colombres, en el organismo a su cargo "funcionan las instituciones de controles y cuando funcionan bien, saltan estos hechos irregulares".

Precisó que el hecho que está siendo investigado "sucedió en la sucursal de la Caja en Famaillá, en la cual un cajero desvió fondos para su patrimonio de los fondos que se depositaban". Agregó que "la actuación de las auditorías comenzaron a cercarlo (al principal sospechoso)" y que "él mismo reconoció el hecho, en un acta, donde se hizo cargo de todo". Sassi Colombres dijo que si bien aún no está confirmado cuál sería el perjuicio financiero ocasionado a la Caja, adelantó que este rondaría "entre 400 y 500 mil pesos". Tras confirmar que, paralelamente a la investigación administrativa, también se denunció el hecho ante la Justicia penal, el titular del organismo crediticio estatal dijo que están implicados en la maniobra "tres empleados de la misma sucursal (Famaillá)".

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