Se trata de Antonio Ezequiel Araoz (26), Alejandro Antonio Figueroa (29) y Luis Carlos Rojas (25), todos oriundos de Tucumán. Desvalijaron una vivienda, el dueño los persiguió y dos fueron detenidos. Al tercero lo apresaron en un hospedaje familiar.
El hecho fue anteanoche, a las 20.30, en una vivienda ubicada en avenida Angelelli 17, propiedad del señor Mario Alberto Rivero, a quien los delincuentes con el ardid del “catolicismo” lo distrajeron para robarle una computadora portátil notebook, entre otros elementos.
El señor Rivero se percató de la situación y, mientras perseguía a los malvivientes avisó a la Policía. Móviles de la Comisaría Séptima que patrullaban la zona en recorridos de prevención detectaron a dos delincuentes escapando por la zona y los detuvieron. El ter malviviente logró darse a la fuga.
Sin embargo, en las primeras horas de ayer, alrededor de la 1.15, en un hospedaje familiar, ubicado en la calle Artigas, apenas pasando unos 100 metros al Sur de la esquina con España, en pleno barrio Evita fue aprehendido el delincuente fugado.
Se trata de Antonio Ezequiel Araoz (26), en tanto que sus cómplices Alejandro Antonio Figueroa (29) y Luis Carlos Rojas (25), fueron los detenidos en primer término.
En el lugar del operativo, el segundo jefe a cargo de la Comisaría Séptima, subcomisario Tomás Peñaloza, dijo a NUEVA RIOJA que los malvivientes quedaron detenidos a disposición del juez de instrucción en turno, Héctor Daniel Barría, acusados del delito de robo calificado y posteriormente fueron alojados en la Alcaidía de la Policía de la Provincia, ubicada en la zona Sur de la Capital.
“Somos católicos”
Los efectivos policiales trabajaron en todo momento encabezados por el jefe a cargo de la Comisaría Séptima, Tomás Peñaloza, a quien acompañó el segundo jefe de la Regional Cuarta, comisario inspector Marcelo Elizondo.
Los jefes policiales revelaron que los malvivientes llegaban a las viviendas y ofrecían folletería religiosa, por o que la mayoría de las familias les abrían sus puertas, sin saber que iban a ser víctima de robo.
Por fortuna, los efectivos de la dependencia policial ubicada en el Acceso Sur reaccionaron rápidamente ante el requerimiento de la familia damnificada y pudieron detener a los tres delincuentes, quienes quedaron alojados en la Alcaidía, acusados del delito de robo y a disposición del juez Barría.
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