La víctima es Luis Romero (42), que murió el pasado 1 de julio, pero recién ayer tomó estado público. Allanaron dos viviendas y detuvieron a Sergio y Alberto Díaz, de Aimogasta y Adrián Allende, de Capital. Lo abandonaron en la puerta del hospital.
Los allanamientos
Fue ayer, en forma simultánea en dos viviendas. Una ubicada en Pasaje Quintela, unos 100 metros al Oeste de las vías por Alem y la otra en el barrio Jardín Residencial. En la primera se detuvo a Sergio Díaz (30) y Alberto Díaz (30), en tanto que en la segunda a Adrian Allende.
Un dato singular lo dio el verdadero propietario de la vivienda allanada en el barrio Facundo Quiroga, quien reconoció que viaja todos los fines de semana y deja la casa al cuidado de los dos jóvenes Díaz, sin saber que estos habrían organizado tremendas fiestas privadas.
En uno de esas “fiestitas” comenzó el sábado 29 y el domingo 30, al amanecer Romero comenzó a convulsionar, por lo que lo llevaron al hospital, pero cuando estaban cerca se habrían asustado por lo que lo arrojaron en la puerta y se dieron a la fuga. Romero murió el 1 de julio siguiente. La causa habría sido un “ACV por intoxicación” (sobredósis), lo que no les permitió a los médicos efectuar maniobras para salvarle la vida.
Qué es una sobredosis y qué efectos que provoca en el consumidor
Una sobredosis es una dosis excesiva de un medicamento o droga. La administración de cualquier medicamento en una dosis superior a lo normal puede desembocar en efectos graves, como la intoxicación, pérdidas de conciencia, colapso del sistema nervioso y, en último extremo, la muerte.
Según las fuentes consultadas por NUEVA RIOJA, quienes sostuvieron que “muy pocas personas son conscientes de que la muerte por sobredósis de cocaína sobreviene tanto al inyectarse como al aspirarla o fumarla; ésta es causada por convulsiones múltiples seguidas de paro respiratorio y cardíaco”.
“Un gran porcentaje de personas usa además, alcohol, sedantes y drogas hipnóticas para reducir el nerviosismo causado por la cocaína, o bien, aliviar la desagradable depresión que se experimenta cuando la euforia ocasionada por esta droga se desvanece”, se indicó.
“Entre los síntomas más comunes se encuentran los trastornos del sueño y la fatiga crónica. Los usuarios que aspiran esta sustancia, generalmente sufren dolores de cabeza, llagas, goteo intenso y hemorragias nasales. Los fumadores de cocaína padecen tos crónica, dolor de garganta y congestión pulmonar (causada por la inhalación frecuente de vapores calientes)”.
De acuerdo a las mismas fuentes médicas “el síntoma físico más serio quizás sean los accesos de apoplejía con pérdida del conocimiento”, así como que “muchas de las personas sufren numerosos obstáculos en su estructura social: pérdida del trabajo, problemas familiares, vinculares y financieros, relacionados con el uso de esta droga. Asimismo, se exponen peligrosamente a los accidentes y a la delincuencia”.
Comentá la nota