Tres delincuentes agredieron brutalmente a dos jubiladas y les desvalijaron la casa

Gloria Belvedere contó a través del móvil de Radio Brisas que sobre las 4 de la mañana, en Lebensohn y Cerrito, tres delincuentes ingresaron para robar en su vivienda familiar con la complicidad de un cuarto, quien los esperó en el vehículo con el que escaparon.

“Estaba durmiendo con mi madre y nos despertaron a los golpes. Nos maltrataron brutalmente y les dimos una suma importante de dinero que teníamos ahorrado para regularizar las deudas del inmueble y ropa que habíamos comprado para revender por un valor de 30 mil pesos”, dijo, y expresó entre lágrimas y gritos que “estas basuras irrecuperables nos arruinaron la vida porque no nos quedó nada”.

Un testimonio estremecedor

“Los delincuentes habrán estado 20 minutos, pero se hicieron interminable. La Policía llegó rápido y la ambulancia también, porque mi madre recibió muchos golpes y tiene quebrada la tibia, el peroné, incluso recibió muchos golpes en la cabeza. A mi también me golpearon y lo siguieron haciendo porque son basuras irrecuperables. Así no se puede vivir más. Quisiera saber ahora quién nos devuelve nuestra vida”, dijo.

Y añadió que “por encima tengo rejas en toda la casa, incluso en lugres imposibles, pero rompieron toda para entrar y se llevaron lo que tenía. Estas personas no tienen recuperación y tienen quemada la cabeza, porque se abusaron de dos viejas de mierda y además de lastimarnos nos dejaron sin nada. Cobró poco más de 3 mil pesos de jubilación, igual que mi madre, y con mucho ahorro pude comprar algo de ropa en Buenos Aires para revender, pero esto nos mató”.

Las primeras estimaciones de la DDI indican que los delincuentes habrían actuado con guantes, ya que en las habitaciones hay rastros de sangre de las jubiladas, producto de las agresiones, pero no así huellas dactilares.

Un mensaje para las autoridades

“Cuál es el sentido de vivir así, escuchando que los políticos digan que la inseguridad es una sensación. Estoy cansada de los políticos que hablan sin sufrir esta inseguridad y sin tener que luchar hasta fin de mes con 3 mil pesos. Nos matamos para poder ahorrar dos mangos y resulta que no vale de nada porque al final se los llevan estas porquerías”, manifestó.

¿Se pudo haber evitado?

Rocío Olivera, de 23 años, hija de Gloria, recordó que días atrás sufrió el robo de su teléfono celular en la puerta de su casa. “El tipo que me lo robó me mandaba mensajes diciendo que tenía muchos datos personales de mi familia y me amenazaba. Entiendo que los delincuentes hicieron un trabajo de inteligencia que los llevó a materializar este robo, pero lo triste es que cuando me robaron el teléfono hice la denuncia en la comisaría y los policías se me reían por denunciar el robo de un celular”, relató.

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