A Diego Simeone, por ahí, se le podrá reprochar un planteo, un cambio o lo que sea. Pero jamás se lo podrá acusar de no mandar el equipo al ataque. Está muy lejos de esos técnicos contradictorios que dicen ser ofensivos y después sus planteos dicen todo lo contrario. A San Lorenzo le pasó en la última época con Miguel Russo. Difícilmente ahora sufra de ese síndrome con el Cholo. Y como para sostener sus palabras públicas, ante Boca saldrá a atacar con tres delanteros y con Alejandro Gómez cerca de ellos.
Como sabe todo lo que hay en juego y fiel a su estilo, resolvió que Andrés Silvera reemplace a Bruno Fornaroli y que Cristian Chávez lo haga por el lesionado Solari. Mantiene a Gonzalo Bergessio y del entrenamiento de ayer a la mañana se desprende que jugará el ex Arsenal, quien se recuperó de una molestia muscular.
Del medio para atrás estaba todo bastante claro. En el medio, para contener y lograr el equilibrio tan buscado, estarán Juan Manuel Torres y Salvador Reynoso, quien ingresará por el suspendido Cristian Ledesma. En el arco seguirá Hilario Navarro y atrás, pese a que Simeone en la conferencia del miércoles admitió que estudiaba la posibilidad de defender con tres, estarán Adrián González, Gastón Aguirre, Jonathan Bottinelli y el paraguayo Aureliano Torres. En el banco, luego de dos meses sin jugar, estará Cristian Tula.
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