En tres cuadras, tres robos en 24 horas

Además del asalto a este comercio, situado en O'Higgins al 1300, en las últimas 24 horas se cometieron otros dos robos en casas ubicadas a una y tres cuadras del local.
Un pequeño quiosco ubicado en calle O'Higgins 1372 sufrió ayer a la tarde su primer robo en más de una década de existencia, siendo este el tercer hecho delictivo cometido en las últimas 24 horas en esa jurisdicción.

Según indicaron fuentes oficiales, un solitario delincuente irrumpió en el comercio y luego de amedrentar a una clienta con un cuchillo, se alzó con apenas 70 pesos que se hallaban en la caja registradora y escapó con rumbo desconocido.

El asalto se perpetró aproximadamente a las 18.10 de ayer y resultó víctima Héctor Pessolani, quien relató a "La Nueva Provincia" parte de lo sucedido en su negocio.

"Era un chico joven, que ya había pasado media hora antes para comprar cigarrillos. Volvió al rato, aprovechó que había poca gente y sacó un cuchillo y se lo puso en la garganta a una clienta. Me pidió dinero, le di lo poco que tenía y escapó rápidamente, al parecer sin compañía", comentó el damnificado.

Admitió que, por motivos de seguridad, suele dejar poco dinero en la caja registradora.

"Un pariente policía me dijo hace un tiempo que lo ideal es dejar poco dinero en la caja, más allá de que no tenemos demasiada plata en el negocio", señaló y admitió que "fue un momento difícil porque nunca sabemos como va a reaccionar el delincuente".

El hombre se mostró preocupado por la ola de inseguridad que reina en el sector, donde en las últimas horas se cometieron dos robos en viviendas particulares.

"Uno no puede hacer nada contra el delito porque tiene que seguir trabajando. Este pibe (por el ladrón) seguramente debe hacer una recorrida, va juntando plata de distintos lugares hasta que se canse de robar", enfatizó el comerciante.

"Hace 14 años que trabajo en este quiosco y llevo 12 años en este lugar. Afortunadamente no me habían robado nunca, pero a cualquiera le puede pasar", acotó.

El comerciante se refirió luego a la clienta que fue reducida por el ladrón.

"Esta clienta es una mujer grande y lógicamente estaba shockeada por la situación", expresó.

Aprovecharon la ausencia de los dueños

Un matrimonio que reside en el barrio Colón se unió en las últimas horas a la lista de damnificados por el robo de viviendas en lo que va del año, cuando desconocidos accedieron a su domicilio aprovechando que se encontraban trabajando y se apoderaron de artículos electrónicos y dinero en efectivo.

El hecho fue descubierto alrededor de las 18 del martes, cuando Fernando Emilio Pérez regresó a su casa de calle O'Higgins 1731 y advirtió el desorden provocado por los ladrones.

Voceros de la comisaría Primera, donde se radicó la denuncia penal, informaron que las víctimas se habían retirado del inmueble poco después de las 15.

Tres horas más tarde volvieron y advirtieron que personas desconocidas habían accedido por la parte trasera de la propiedad, tras forzar una puerta mediante la utilización de una barreta.

Según se supo, los intrusos registraron gran parte del lugar y huyeron apoderándose de una notebook, tres cámaras digitales, un MP5 y 3.000 euros en efectivo.

Trascendió que, pese a que el robo fue consumado a plena luz del día, ningún vecino habría advertido movimientos o ruidos extraños.

"Se produjo a la tarde, en momentos en que hacía mucho calor, entonces es probable que las personas que residen en las inmediaciones se encontraran en su casa y no escucharan nada", explicó una fuente policial.

Por su parte, al ser consultados sobre lo sucedido, los damnificados se excusaron de realizar declaraciones.

A sólo tres cuadras de la vivienda de Pérez, y con poca diferencia horaria entre uno y otro, desconocidos sustrajeron una computadora de una vivienda.

Si bien desde la comisaría Primera se informó que hasta ayer el damnificado no había realizado la denuncia, se pudo saber que el ilícito se produjo en la finca ubicada en O'Higgins 1482.

Allí los ladrones accedieron también por la parte trasera, donde habrían forzado una ventana.

Según las fuentes, al ingresar se accionó la alarma con que cuenta el domicilio, por lo que los sujetos habrían tomado una notebook y se dieron a la fuga rápidamente.

Poco después, informados de la situación, los propietarios de la finca --sus identidades no fueron suministradas--, llegaron hasta el lugar y constataron el faltante del artículo electrónico.

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