Continúa la ola delictiva en Tres Arroyos, ahora, lo sufrió Alfredo Ferreiros, dueño de la panaderia “Ameghino”, quien compró una precaria casa que está al lado de su local para asegurarse un poco de tranquilidad en su negocio, y sólo consiguió más violencia.
A menos de un día de haber abonado 80 mil pesos por la vivienda interna de chapa y materiales en condiciones de total irregularidad, un vecino lo llamó para informarle que había sufrido la destrucción total de la vidriera de la panadería, además de la lona de su cartel luminoso.
Asimismo, otro vecino también denunció haber sufrido el acoso de estos jóvenes,que serían procedentes de la ciudad de Neuquén y se instalaron hace pocos años en Tres Arroyos, donde aseguran, llevan adelante todo tipo de actividades delictivas, desde robos hasta comercialización de drogas.
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