“El tren es el transporte más barato, también para cargas”

“El tren es el transporte más barato, también para cargas”

Todo exferroviario defiende a ultranza el retorno del servicio. Santa Fe no es la excepción y, a pocos meses de la implementación del tren urbano, crecen las expectativas tras el anuncio de reestatización.

Este lunes, el Gobierno Nacional publicó en el Boletín Oficial la resolución que instruye de manera formal a la Sociedad Operadora Ferroviaria Sociedad del Estado (Sofse) a instrumentar las medidas necesarias para rescindir los contratos con las empresas a cargo de las líneas Mitre, San Martín, Roca y Belgrano Sur, que pasarán a manos del Estado. La medida se corresponde con el anuncio realizado este domingo por la presidenta Cristina Fernández de Kirchner en el discurso inaugural de las sesiones ordinarias del Congreso. La definición activó en todo el país las expectativas en la población de cientos de pueblos y ciudades –muchos de ellos del centro y norte santafesino– acerca del posible retorno de los trenes a las vías de todo el país. Quienes conocen acerca de la historia de este servicio que dibujó gran parte del esqueleto vial de todo el territorio nacional, saben que una real rehabilitación de estas maquinarias puede traducirse en la generación de fuentes laborales al por mayor en distintos rubros, entre otros tantos beneficios económicos. Diario UNO apeló a la memoria de un exferroviario, integrante del Museo capitalino, Andrés Andreis, para conocer su mirada acerca del tema, sensible en la ciudad de Santa Fe, a escasos meses de la implementación del tren urbano en el ejido local. “Como noticia, para la gente que como nosotros estuvo vinculada al ferrocarril, es muy bueno pensar en el regreso de los trenes a la órbita estatal, porque nunca debería haberse abandonado. Lamentablemente, cuando llegó la época del expresidente (Carlos) Menem, se los concesionó casi regalándolos. En ese momento, los ferrocarriles estaban en marcha; quizás andaban con muletas, pero llegaban a todos los pueblos lejanos del norte, del sur, este y oeste”, comenzó a expresarse Andreis. En sus siguientes palabras, el exferroviario responsabilizó al Gobierno Nacional por el Estado en que se encontraba el servicio: “Era el mismo Estado el que resolvía no invertir más en los ferrocarriles, entre otras empresas estatales. Es por eso que se llegó a una situación límite para los ferrocarriles a nivel nacional. Solo se salvaron los metropolitanos, pero los del interior, desaparecieron. Con ellos desaparecieron pueblos enteros, que sufrieron las consecuencias de ese abandono”. Un nuevo servicio

Uno de los principales beneficios que suele atribuirse al transporte interurbano ferroviario se vincula con las tarifas del servicio, ya que siempre fue más barato, en comparación con los colectivos. “Es más barato tanto para los pasajeros como a nivel de cargas”, acotó Andreis. Y opinó sobre una diferencia en cuanto al estadio como estatal en gestiones anteriores a los 90 y lo que puede llegar a generarse en la actualidad: “Con el regreso a la estatización, con el antiguo nombre de Ferrocarriles Argentinos, quiero verlo estatizado de otra forma. Quiero ver proyectos nuevos, gente nueva, ingenieros idóneos, personal obrero y técnico especializado, otra conciencia, otra forma de ver qué es un ferrocarril del Estado”. Más allá de defender la reestatización, el secretario del Museo Ferroviario trabajó en los ferrocarriles en distintas instancias y, si bien recordó buenas épocas del sistema cuando se encontraba bajo la órbita del Estado, también fue crítico con respecto a diversos aspectos. “Yo trabajé en épocas en las que muchos pensábamos en que concesionar los ferrocarriles podía ser una solución ya que permitiría deshacerse del déficit de un millón de pesos de ese entonces, de los 90”, reconoció a Diario UNO. “Después entendimos que el error provenía del mismo Estado, porque se había fallado en el control y por eso se llegó a esa deuda. Por suerte, hoy creo que no ocurrirá lo mismo. Este ferrocarril puede ser distinto, renovado no solo en cuanto a las vías y los coches, sino también desde la conciencia de quienes dirijan las distintas líneas ferroviarias”, expresó ilusionado. En el caso de los exferroviarios, no solo se trata de volver a ver trenes nuevos sobre vías reparadas, sino que la mayoría de ellos, para quienes esos fierros implicaron una pasión, anhela con fervor que sus nietos y bisnietos conozcan y recuperen esas vivencias. Es por ello que avalan con tanto énfasis toda propuesta de retorno del servicio sin miramientos de colores políticos, desde la puesta en marcha del tren urbano impulsada por el Frente Progresista, Cívico y Social en la capital provincial, hasta el anuncio de este domingo realizado por la Presidenta de la Nación. “Yo quiero ver funcionar a pleno los talleres de (Laguna) Paiva, de Pérez, de San Cristóbal, de Cruz del Eje en Córdoba. Crearíamos una nueva industria ferroviaria, para la cual se necesitaría mano de obra. Queremos ver en movimiento a este gigante caído. Siempre tuvo que ser así”, concluyó Andreis. Una fiesta

Más de cinco mil personas (de los 19 mil que viven en Rufino) recibieron por primera vez el viernes la llegada del tren de pasajeros a su estación. El servicio, que se prevé que llegue a Mendoza, sale de Retiro los viernes a las 16, y emprende el regreso los domingos a esa misma hora. El mismo hito aguarda la ciudad de Rosario. Días atrás, Transporte de la Nación confirmó que el tren de pasajeros que unirá esa ciudad con la estación Retiro en Buenos Aires, operará en forma regular el 1 de abril venidero, y que este 5 de marzo se realizará una etapa de pruebas con los coches que integrarán la formación.

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