EXPERIENCIA DE INSERCION QUE EMPEZO EN EL BARRIO TIRO FEDERAL SE EXTENDIO A TODA LA CIUDAD / En el año 2008, unos 20 chicos del barrio Tiro Federal decidieron reanudar los estudios que habían abandonado. Muchos de ellos, habían abandonado la primaria y otros el secundario
Esta experiencia fue presentada en el eje «Buenas Prácticas de Gestión con Niños y Adolescentes» de un encuentro desarrollado recientemente en Gral. Roca, Río Negro, organizado por el Consejo de Niñez y Adolescencia de ésa ciudad, con representantes de las provincias de Chubut, Río Negro y Neuquén. Habían distintos ejes temáticos y los representantes de Trelew brindaron en exposición esta experiencia.
El director de Educación, Diego Punta, se refirió a este trabajo articulado que se viene llevando a cabo y lo más importante: más de 200 chicos volvieron a la escuela.
CON 20 CHICOS
En el año 2008 «comenzamos con esta experiencia con chicos que iban al Centro Juvenil del barrio Tiro Federal. Fueron 20 chicos los que querían finalizar el tercer ciclo de EGB y no estaban escolarizados. «Comenzaron en el Centro Juvenil, luego se desarrolló en la Escuela 175 del barrio Tiro Federal y llegamos al 2011 con 216 chicos que están completando sus estudios».
La experiencia «fue creciendo y hoy concurren chicos de todos los barrios», dijo Punta, aunque mayormente son chicos que van a los Centros Juveniles. Además del Centro Juvenil del barrio Tiro Federal hay otros dos, uno en barrio Corradi y el otro, en barrio Etchepare. Los Centros Juveniles, definió Punta, «se constituyen en espacios de pertenencia para los chicos, en un ámbito de referencia». Los chicos «están terminando en algunos casos la primaria; en otros, el tercer ciclo y en otros el Polimodal».
A CONTRATURNO
Los chicos van a la escuela a contraturno, ya que en los Centros Juveniles tienen talleres de capacitación para tener, en un futuro, una salida laboral. Asisten a talleres de herrería o de fraccionado de productos (detergente o lavandina). Además «tienen talleres de computación, clases de apoyo, talleres artísticos y culturales».
Luego «van a la escuela. Los docentes tienen horas que pone a disposición el Ministerio de Educación. Por éso es importante resaltar el trabajo conjunto», señaló el funcionario.
INSTAN A OTROS CHICOS
A los Centros Juveniles «los chicos llegan solos», dijo Punta, señalando que motivados por las actividades que se llevan a cabo, los adolescentes se van acercando a estos espacios, tanto chicos como chicas. A partir de las actividades que se desarrollan en los centros «que les resultan atractivas es como van llegando. Y así se fue constatando que había muchos chicos que por razones personales, familiares o por distintas causas, dejaron la escuela».
Una vez reinsertados en el sistema educativo «lo más importante es no cortar con las actividades en los Centros Juveniles y seguir con los talleres a contraturno».
Punta señaló que los chicos que concurren a los Centros y volvieron a estudiar instan a otros chicos a que retomen sus estudios y por éso, atribuyó, «también ha crecido en número esta experiencia de inserción educativa».
En el encuentro desarrollado en Gral. Roca, el directivo municipal destacó que ésto es posible «a partir de la conjugación de esfuerzo de diferentes instituciones estatales, Ministerio de Educación, Municipalidad, Secretaría de Trabajo y Ministerio de Familia. La Secretaría financia las capacitaciones en los talleres, ya que los chicos que asisten a los talleres son becados. «Es un ejemplo de un buen trabajo en conjunto».
Los chicos en los Centros Juveniles, además, reciben un refrigerio y tienen los materiales para poder desarrollar los mismos.
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