Varias mujeres con sus hijos empezaron a tomar las viviendas del barrio UOCRA, en Dorrego y Lisandro Moyano, durante la madrugada. Luego se retiraron y hoy habrá una reunión para destrabar el conflicto
BARRIO UOCRA. Las 76 casas destinadas a los empleados nucleados en la Unión de los Obreros de la Construcción (UOCRA) del Programa Federal de Reconversión Plurianual de la Nación están a punto de ser terminadas. Este fue el indicio para que las familias de los barrios aledaños, el 26 de Enero y el Belgrano, decidieran el domingo a la noche cruzar el alambrado, con chicos a cuestas, e instalarse en el lugar. De esta manera, buscaban algún tipo de respuesta de parte del Municipio lasherino o el IPV.
"Queremos una respuesta inmediata. No nos vamos a ir sin que nos den una casa", amenazó desde el otro lado de la tela Silvia Zárate, de 44 años. Ella contó que vive con sus cuatro hijos (dos de ellos menores) en un módulo que le han prestado, pero que es muy chico. "La mayoría somos madres solteras. Hace 25 años me anoté en el IPV y nunca me contestaron", comentó. Ninguna de la mujeres admitía que se habían organizado para usurpar las casas, por el contrario, afirmaron que la idea surgió improvisadamente el domingo a la tarde y que desde que comenzaron a construir el barrio pensaban en la ocupación.
UNA CASA PROPIA. La emergencia habitacional es un aspecto redundante en la provincia, más allá de los oportunistas que aprovechan la situación. Familias de tres generaciones que viven bajo el mismo techo son ejemplo de la falta de políticas en este sector. Carmelo Simó, titular del IPV, estuvo presente y explicó que las viviendas ya tienen dueño, es decir, están preadjudicadas. Por eso, ni bien se enteró de lo ocurrido, hizo la denuncia en la Oficina Fiscal Nº6 de ese departamento.
"Estas familias no se pueden quedar, porque las casas ya tienen dueños. Les ofrecí a los vecinos conformar algún tipo de entidad para facilitar la adquisición de una vivienda. Tienen que entender que no deben realizar este delito para obtener la casa propia. Estas son de vecinos que vienen esperando desde hace tiempo. Hablando podemos llegar a un acuerdo", contó Simó cerca del mediodía. El único policía que custodiaba el barrio junto con personal de seguridad privada dio aviso, y a primera hora de la mañana unos 65 efectivos, incluidos los cuerpos especiales, se instalaron en la zona.
A lo largo de la mañana, las negociaciones para convencer a los vecinos de que ese no era el camino para reclamar una casa no avanzaba. Pero con la promesa de reunirse hoy a las 10 en sede de las Sociedades Intermedias, en Roca entre Doctor Moreno y Sáenz Peña de Las Heras, cerca del Polideportivo Polimeni, empezaron a dividirse las opiniones. Pasado el mediodía, algunas mujeres comenzaron a retirarse. Pero otras insistían en la medida de fuerza y alentaban a los familiares y vecinos que permanecían fuera del predio.
Hasta se llegó a cortar la calle Dorrego y hubo forcejeos con los efectivos, porque querían entrar más personas. Algunas lo lograron. En presencia del principal Alberto Farina, titular de la Comisaría 36ª, Fátima Suri, de la Gerencia de Gestión Social del IPV, fue quien tuvo que explicarles a cada una de las mujeres que ocuparon las viviendas cuál podía ser la solución. Luego realizaron un acta donde se acordó atender la emergencia habitacional de la totalidad de los grupos familiares, para trabajar en la organización de un proyecto habitacional. Los ocupantes se comprometieron a desalojar el lugar a medida que firmaban.
"A partir de mañana (por hoy) se empieza a trabajar en forma conjunta, Municipio y Provincia, para encontrar una solución habitacional. La idea es crear una sociedad intermedia, la propuesta del IPV es la cooperativa. Desde el Municipio también trajeron otra propuesta, por eso nos reuniremos en un lugar más tranquilo", informó Suri. El fiscal especial Santiago Garay estuvo a cargo de la situación y luego se tuvo que retirar.
Por lo tanto, el caso quedó a cargo el ayudante Diego Balmaceda, quien ordenó el desalojo a medida que firmaban el acta. Pero en ese momento tuvo que intervenir Infantería y hacer una muralla, ya que muchos vecinos intentaron ingresar al predio cortando el alambrado. Pedro Tejerina, jefe policial de la Distrital 6, indicó que no se aprehendió a nadie y que no hubo que lamentar heridos.
Barrio Río Mendoza I, en Carrodilla
Durante la madrugada del 11 de enero, unas 50 familias usurparon las viviendas del barrio Río Mendoza I, en Carrodilla, Luján de Cuyo. El reclamo era el mismo: una casa donde vivir, tras la indiferencia del Municipio. La emergencia habitacional es una realidad inevitable, ya que suelen vivir más de una familia bajo un mismo techo. Tras 24 horas de tensión con la policía y las autoridades del IPV, los vecinos acordaron crear una cooperativa de vivienda para construir su propio barrio en la zona.
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