Los gobiernos de la Ciudad y la Provincia de Buenos Aires acordaron una tregua hasta el miércoles que viene con sus respectivos sindicatos docentes. Así se aseguraron la suspensión de los paros previstos para el lunes y el normal desarrollo de clases, al menos hasta ese día. Por otro lado, lograron tiempo para evaluar ofertas superadoras que satisfagan las demandas salariales de los gremios de los maestros.
En la Ciudad, el reclamo de los sindicatos está disperso. Por un lado, UTE/CTERA exige un aumento de $200 para todos los escalafones y así elevar el sueldo mínimo de bolsillo de un maestro sin antigüedad a $1.600. En cambio, un bloque de 13 sindicatos acepta los $1.510 de mínimo, pero pide $110 para todos los cargos.
En Provincia, el Frente Gremial (FEB, SUTEBA, AMET, UDA y los privados de SADOP) mantiene su exigencia de un incremento del 15,5% y así llevar el mínimo a $1.650. "Sin una nueva propuesta vamos a continuar con las medidas de acción", advirtió el dirigente de SUTEBA, Roberto Baradel. La oferta del Gobierno había sido de $40 y empardar el mínimo fijado por la Nación: $1.490.
En menos de media hora de reunión, los ministros de Educación, Mario Oporto, y de Trabajo, Oscar Cuartango, firmaron un acuerdo con los sindicatos del Frente y de Udocba. Los gremios se comprometieron a dar clases con normalidad hasta el miércoles 11. De esta manera, el lunes empezará el ciclo lectivo para las secundarias.
Ahora bien, ¿cómo hará la Provincia, con presupuesto muy ajustado, para satisfacer la demanda docente? Fuentes oficiales reconocieron que una alternativa sería la ayuda de la Nación. Sin embargo, Oporto afirmó: "No podemos comprometer a otros para asumir nuestra responsabilidad".



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