Marcos, el chico de 12 años al que debían atar a su cama para que no saliera a robar y a drogarse, fue trasladado el miércoles a la ciudad de Olavarría, donde funciona la granja de rehabilitación "Cumelén".
Agüero, quien en reiteradas ocasiones fue víctima de robos por parte de su propio hijo, contó que recibió ayuda luego de su aparición en los medios. "Hasta un juez, conmovido por la historia, me llamó por teléfono. Tuve reuniones con CPA, y también con el servicio 'El Zonal'".
"El principal problema era que no había lugar para chicos tan chicos. Y si bien antes de ir, tuvo una recaída en donde desapareció unas horas y me robó, entendió que era lo mejor para él", relató.
"Lo desintoxicaron en el Penna y si bien tuvo una recaída, el miércoles a las 9 de la mañana ya estábamos en Olavarría. No quería despedirse de nosotros, pero entró y ya ayer me contó por teléfono que estaba jugando al fútbol con otros chicos".
Además, la mujer contó que podrá visitar a Marcos una vez por mes y que además podrá continuar sus estudios. "Por lo que me dijeron, tiene que estar un año", culminó.
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