Trasladarán la atención brindada a niños en riesgo nutricional del área metropolitana al interior

Este jueves se realizará una nueva reunión entre la ministra de Desarrollo Social, Beatriz Bogado, y los miembros de la Unidad de Seguimiento Nutricional para establecer un plan para extender al interior la labor que realiza ese espacio interministerial en el Gran Resistencia. Hasta ahora se realizó un trabajo con 400 niños en 40 barrios del área metropolitana, que incluyó la atención con módulos alimentarios diferenciales a niños en riesgo nutricional.
De el encuentro también participará el flamante subsecretario de Abordaje Territorial, Roberto Acosta, técnicos y promotores territoriales que formaron parte de los operativos integrales efectuados hace días en El Impenetrable.

La tarea incluye además realizar controles sanitarios de rigor para marcar la evolución del chico y acordar acciones con el resto del núcleo familiar en lo que respecta a cultura alimentaria y una óptima utilización de la mercadería otorgada.

Uno de las conclusiones del encuentro fue comenzar a diseñar el plan de acción para trasladar esta experiencia al interior chaqueño. Para ello, se dispuso que el próximo jueves 27 se realice una reunión entre el equipo técnico de la Unidad de Seguimiento Nutricional y los profesionales y operadores que participaron del operativo de abordaje integral realizado en El Impenetrable hace días.

En este cónclave se efectuará un diagnóstico de la situación de esa zona de la geografía chaqueña para luego ejecutar todas las líneas de acción que dispone la cartera social para mejorar la calidad de vida de los pobladores del lugar.

Entre las acciones específicas que dispone la Unidad de Seguimiento Nutricional se encuentran las evaluaciones antropométricas periódicas, estudios que efectúa el Ministerio de Salud en toda la geografía chaqueña en concordancia con lo recomendado por la OMS. Una atención diferencial para chicos anémicos, a quienes se les provee leche fortificada en hierro, suplementos dietarios con hierro y ácido fólico a niños y embarazadas en paralelo a la promoción de prácticas para la prevención de esta patología.

La titular de la cartera resaltó el accionar de este espacio, único en el país en articular el trabajo de tres carteras para atender cuestiones vinculadas a la nutrición infantil. “El reconocimiento que tuvo esta unidad en la II Reunión de Programación de Nutrición de la Dirección de Maternidad e Infancia de la Nación, sirve como ejemplo para demostrar que la ejecución de políticas direccionadas y focalizadas generan una sinergia entre el Estado y el ciudadano que debemos mantenerla en el tiempo”, indicó Bogado.

Si bien la entrega de módulos alimentarios diferenciales es el primer paso para atender una situación coyuntural como la desnutrición, el trabajo de este órgano ministerial apunta además de la cuestión alimentaria a mejorar la calidad de vida de la ciudadanía mediante el ejercicio de derechos básicos como el acceso a la salud y la educación.

El equipo está conducido por el médico Ignacio Arano, secundado por las asistentes sociales Paola Pellegrini y Soledad Marín como referentes del grupo de 100 consultores territoriales que recorren el área metropolitana. “Buscamos otorgar la atención alimentaria adecuada en la escuela, además de efectuar el seguimiento del caso para garantizar la escolaridad de los niños”, sostuvo Lucrecia Ferrero, integrante de la Dirección de Políticas Socioeducativas del Ministerio de Educación e integrante de la unidad. Respecto del trabajo con el núcleo familiar, Ferrero expresó que se estudia la habilitación de centros alfabetizadores destinados a los padres de los chicos que son atendidos por este órgano.

Alicia Michelini, por la Dirección de Nutrición, comentó que se trabaja para elaborar un padrón unificado y actualizado de los niños en riesgo nutricional, que compartirán las carteras de Salud y Desarrollo Social con el objetivo de agilizar la atención desde los dos frentes. Además, destacó la mirada integral de las medidas que ejecuta la unidad. “Nosotros entramos a la familia por el niño, pero a partir podemos obtener datos de la problemática en su conjunto y lograr así un mayor involucramiento de los adultos”, concluyó.

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