Técnicos de diferentes áreas trabajan en el embalaje de las piezas, que requieren de un intenso cuidado.
‘Son 22 mil piezas que deben tener un trato particular porque son diferentes materias de distintas calidades y naturaleza y sobre todo, diferentes sentido, por lo que hay que preservarlas. Por ello este proceso de traslado requiere un minucioso trabajo de logística, en los que intervienen técnicos de diferentes áreas, a través de más de dos meses’, explicó Ahumada a EL LIBERAL.
Y siguió: ‘Somos precavidos de toda posibilidad y todo problema que pudiera surgir por eso, en el área arqueológica, por ejemplo, se elaboraron medidas de seguridad y protección máximas. Hemos sorteado el tema de los diferentes embates que podemos llegar a sufrir como el viento, lluvia, de transporte al momento del traslado’.
Vale destacar que el traslado se realiza desde el Museo Antropológico hacia el nuevo edificio, que se encuentra en la Av. Belgrano Nº 555.
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