Las centrales nucleares Atucha I y Atucha II están ubicadas en Zárate. La organización ecologista internacional pide al Gobierno de Cristina Fernández que ponga fecha para el cierre definitivo de las centrales nucleares argentinas para evitar una tragedia como la de Fukushima tras el terremoto y tsunami que produjo fugas radioactivas.
Es que la tragedia nuclear que mantiene en vilo a Japón, luego que una central de Fukushima resultara dañada por el terremoto y tsunami, dejaron al descubierto los riesgos de la producción de este tipo de energía.
En el distrito gestionado por Osvaldo Cáffaro funciona Atucha I, mientras continúa en construcción Atucha II próxima a inaugurarse en septiembre. Allí, paradójicamente el Jefe Comunal ha recibido del propio embajador de Japón una nueva donación.
"La finalización de Atucha II, que ya lleva 30 años en construcción, es un enorme despropósito, una planta antigua y cara que no hace otra cosa que incrementar los riesgos nucleares en el país y aumentar el legado de basura altamente radiactiva que le dejaremos a las futuras generaciones", manifestó Villalonga.
A raiz de este reclamo, la organización internacional pidió al gobierno de Cristina Fernández que suspenda el programa nuclear y ponga fecha para el cierre de las centrales existentes. Además de estas dos emplazadas en Zárate, hay una tercera ubicada en Embalse, en la provincia de Córdoba.


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