Una manifestación en la escuela Nº 774 exigió que sea expulsada por la “desaparición” de netbooks. La docente, en el ojo de la tormenta.
Durante todo el día, unos 50 padres se amotinaron en la puerta de la institución para pedir celeridad en el caso, que se entreguen las PC a los alumnos y que la docente sea apartada de su función, ya que estaba implicada en el robo de 11 netbooks.
La docente Mariana Muratore, una vez conocido este caso, fue detenida, pagó una fianza de 8.000 pesos y devolvió los elementos de forma voluntaria, aunque se sospecha que habría más personas involucradas en este caso. En horas de la tarde, los padres decidieron no permitir el ingreso al personal docente y alumnos a la escuela, pero luego de dialogar con personal policial que custodiaba la puerta del edificio, cambiaron de opinión, por lo que todo el personal y alumnado ingresó a la institución.
En ese momento, se divisó que la docente implicada en el caso se encontraba a 80 metros del local escolar en un remís. Inmediatamente, fuerzas policiales fueron al vehículo y lograron que la mujer ingrese custodiada al lugar. Una vez que se concretó su ingreso, se realizó la reunión con docentes, supervisores y autoridades, quienes notificaron luego a los padres sobre la novedad de su destitución.
Muratore salió del lugar escoltada y recibió insultos por parte de los presentes, quienes además intentaron agredir físicamente a la mujer, pero por un rápido accionar policial, esto no sucedió. Antes de retirarse del lugar, los padres expresaron que esto “era lo que pedíamos, que la saquen de esta escuela, no es un buen ejemplo para nuestros hijos. Ahora volveremos a la normalidad, no haremos manifestación. Sobre las demás personas, pedimos se den a conocer sus nombres y esperaremos lo que diga la Justicia, pero ahora nos vamos más tranquilos”.
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