La Administración Nacional de Aviación Civil habilitó a la entidad para formar pilotos privados.
En agosto pasado, y después de ocho años de abandono, una nueva comisión rehabilitó el Aeroclub y comenzó a trabajar en varios objetivos. Entre los anhelos, uno se concretó y es la autorización para que comience a funcionar la Escuela de Vuelo "Aviador Origone”.
Hace algunos días arribaron a la ciudad dos inspectoras de aeronáutica y de infraestructura aeronáutica de la ANAC. “El examen de la documentación fue arduo: historiales del avión a afectar, servicios, seguros, firmas certificadas, autoridades de la comisión directiva, autoridades de la escuela de vuelo, y demás, hasta concluir que el Aeroclub reunía las condiciones para el dictado del Curso de Piloto Privado de Avión”, relató Javier Darnay, presidente de la entidad.
El avión escuela habilitado es un Piper PA 11, el instructor es el capitán de la Fuerza Aérea Nicolás Carrega, piloto de A4 AR, el jefe de estudios es el comodoro José María Arce, ex jefe de la escuadrilla de acrobacia con aviones Sukhoi con asiento en Mendoza, el secretario es Federico Carrasco y el director de la escuela es Rafael Pérez.
“El Aeroclub tiene que prestar servicios no sólo para que un piloto pueda venir a volar, sino también para formar pilotos. Esto será una opción más educativa, quien lo desee comenzará como piloto privado de avión, luego puede hacer el curso de piloto comercial y hacer carrera”, contó Darnay, quien se recibió de piloto privado en 1991 en la antigua escuela de la ciudad.
A pesar de que las autoridades de la institución no han realizado publicidad o convocatoria pública, la flamante escuela despertó gran expectativa y ya cuenta con unos 35 preinscriptos. Muchos de ellos son jóvenes, otros adultos que podrán ahora concretar sus sueños de aprender a pilotear un avión.
“La escuela permite que toda persona que reúna las condiciones necesarias (ver Para ser un piloto) pueda aprender a volar en un avión monomotor terrestre. El que usaremos en la instrucción y que acaban de habilitar es un muy buen avión en el que se han formado infinidad de pilotos que hoy son profesionales”, expresó Rafael Pérez, director de la Escuela de Vuelo.
Desde la primera clase, el alumno subirá al avión sólo con el instructor (el avión es biplaza), y tras completar todo el proceso de formación que propondrá el curso, recibirá la licencia de piloto privado de avión, otorgada por la ANNAC. Con eso la persona puede volar cualquier avión monomotor terrestre.
Pero no todo serán horas en el aire, los que deseen formarse como pilotos deberán además cursar las clases teóricas que se dictarán en la institución. “En teoría enseñaremos aerodinámica, meteorología, medicina aeronáutica, entre otras materias necesarias para el curso. Tenemos gente de la Fuerza Aérea que se ofreció a dictarnos los cursos que ellos dan a su personal y que serán muy importantes”, aseguró el director Pérez, quien es piloto hace 30 años.
Con todas las autorizaciones y habilitaciones obtenidas, ahora los directivos analizan los últimos detalles antes de comenzar con el dictado de las clases. Según el presidente del aeroclub, la intención es comenzar con un primer grupo de unos diez alumnos y luego crear otros.
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