Carmen Palomo renunció el martes a su cargo de directora del Centro de Rehabilitación (CEPRIS), tras las protestas que hicieron algunos pacientes en las puertas de la institución denunciando las malas condiciones edilicias y la insuficiencia de recursos, además del mal estado de los víveres que llegaban a sus manos para cocinarse.
Entre otros puntos sostuvo que hay a quienes no les conviene trabajar según lo establecido en la nueva Ley de Salud Mental. En diálogo con Radio Nacional agregó que "lamentablemente son tan vulnerables y manejables estos pacientes que se los puede llevar a cualquier lado".
Aseguró que si el martes dio "un paso al costado", es porque entiende que no es su función "mantener ninguna pelea por el poder o control de un espacio".
Mientras, hasta ayer los pacientes se mantenían en alerta en tanto uno de los reclamos, que apuntaba al regreso de los operadores trasladados, no tenía respuesta. Respecto a estos traslados, la secretaria de Salud Mental, Claudia Román Ru, había sostenido que se hacían en tanto era necesario capacitar a los operadores en otras áreas de la Salud Mental. De los 20 operadores que había en el CEPRIS, cuatro fueron trasladados para cumplir con esta capacitación.
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