Las empresas depositaron el aumento adeudado del 21 por ciento en las cuentas de los trabajadores y los servicios se normalizaron al mediodía. Se garantizaron también los fondos para el próximo mes
Según el acta acuerdo que sirvió para destrabar el nuevo conflicto y terminar con la huelga de los choferes de doce empresas, la Provincia cubrirá por dos meses y con fondos propios el aumento del 21 por ciento otorgado a los trabajadores en diciembre último. El cobro de ese porcentaje es el que viene provocando las últimas medidas de fuerza del sindicato que cada comienzo de mes ve cómo una docena de interurbanas no cumplen con lo pactado a fines del año pasado.
Son las empresas que recorren más de 60 kilómetros y no reciben subsidios de la Nación y que aseguran que sin eso no pueden afrontar el compromiso salarial. Las compañías que sí reciben esos fondos, han pagado hasta aquí sin problemas.
En el medio día que se mantuvo ayer la protesta de los choferes, unas 70 mil personas fueron afectadas, especialmente las que viven más alejadas de la capital provincial. Es que el actual esquema de subsidios beneficia a las empresas que unen las localidades del Gran Córdoba, y no sufrieron el paro de los trabajadores.
Lo cierto es que esta vez la Provincia aportó 2,4 millones de pesos para garantizar que se cumpla con todos los trabajadores al menos en mayo y junio. Durante ese período, se buscará que la Nación rediseñe el esquema de subsidios que actualmente establece diferencias entre las empresas.
La intención primaria es que se utilice un 20% de los 9 millones que mensualmente gira a Córdoba para que sea destinado a las que recorren más de 60 kilómetros y con eso se evite el conflicto permanente ante cada fecha de pago salarial.
Sin embargo, esta posibilidad ya se planteó a nivel nacional desde comienzos de año. Cuando en diciembre se acordó el último incremento salarial para los trabajadores se estableció que la Provincia aportaría 1,160 millón de pesos y la Nación otros $2 millones.
Con eso se haría frente al menos a tres meses de incremento, el tiempo suficiente para encontrar una salida de fondo. Ya al quinto mes del año, el sistema sigue funcionando siempre al borde -y a veces por dentro- del conflicto sin que la salida definitiva llegue.
Lo cierto es que las partes intervinientes confían en que al menos por 60 días el sistema no volverá a caer en crisis y medidas de fuerza por la falta de fondos para pagar el aumento del 21%. Para los primeros días de julio habría tres posibilidades: que la Nación haya aceptado un nuevo esquema y el problema sea superado; que no envíe ese dinero y vuelva a cubrir el déficit la Provincia; o que sin aportes, el conflicto se instale otra vez en el sistema de transporte.
¿Otro obstáculo?
Sin embargo, puede surgir en el camino un nuevo obstáculo. El próximo miércoles se reunirán los representantes de las empresas con el gremio para discutir el nuevo incremento salarial que Aoita pretende que sea del 30%, según indicaron sus dirigentes.
En ese marco, ya hay algunos datos que inquietan. Las empresas subsidiadas -las que recorren menos de 60 kilómetros- ya tendrían asegurados los fondos necesarios para el próximo incremento que se termine acordando con el gremio. Es que a nivel nacional el gremio de UTA logró un incremento que ya cuenta con la garantía de subsidios nacionales para que las compañías puedan afrontarlo. Al asignarse un incremento en los subsidios, las de Córdoba que cuentan con esos beneficios ya dan por descontado que tendrán el mismo tratamiento. El problema volverían a ser las que no tienen subsidios.
De todos modos, y antes de la primera reunión paritaria del miércoles, las empresas creen que la negociación no será breve esta vez sino que demandará mucho tiempo y no descartan que haya alguna medida de fuerza o conciliación de por medio.
Por este motivo, el impasse en los reclamos que se selló ayer con el pago de lo adeudado podría correr riesgo a partir de la nueva negociación salarial que se iniciará la próxima semana.
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