La niña barilochense de 6 años fue hallada en Cuenca, Ecuador. La madre la había llevado para impedir el contacto con su padre, Eduardo De Marcos, quien finalmente pudo reencontrarse con ella. Denuncias cruzadas de "sectas del fin del mundo" y presunto "abuso sexual".
Hace pocos días, De Marcos pudo reencontrarse con su hija, de quien posee la guarda, luego de que la jueza de Familia de Bariloche, Marcela Trillini, así lo resolviera, “en forma provisoria y cautelarmente”. Oportunamente, la magistrada también le impuso sanciones económicas a la madre, por haber impedido el contacto con su padre.
“Vine al Ecuador tras una pista en un hospital de Guayaquil y con la colaboración de varias instituciones especializadas ecuatorianas, en especial la DINAPEN, pudimos abrazarnos con mi hija después de 11 meses de ocultamiento”, dijo Eduardo de Marcos.
“Me encontré con ella en el Juzgado, y con una inmensa alegría nos pusimos a jugar recordando juegos, mostrándome las cosas nuevas que sabía hacer, lo que había aprendido, sin parar de reírnos durante más de una hora, hasta que nos tuvieron que echar”, agregó.
Según detalló el padre, Fillol ocultó a su hija en las ciudades de Guayaquil, Salinas y Cuenca, donde fueron encontradas por la Policía Especializada en Niñez (DINAPEN).
“Los últimos 15 días fueron de una intensísima búsqueda que me trajeron a Cuenca, y tras un amplio operativo de investigación se localizó el escondite y pedimos intervención judicial, que me permitió encontrarme con mi hija después de un año”, comentó emocionado.
“Quiero agradecer al Ecuador, a la calidad humana de su gente, a la Policía, Interpol, Cancillería Argentina y principalmente al equipo de la DINAPEN que con una increíble labor logramos poner fin al maltrato psico-emocional a mi hija”, dijo Eduardo De Marcos quien lidera una campaña de conciencia social llamada “PADRECTOMIA”, o violencia infantil ejecutada por padres que impiden el contacto de sus hijos con los otros progenitores, y de jueces que no multan a los padres transgresores, ya sea por “denuncias faltas o lavado de cerebro”.
“Ahora queda volver a empezar. Un arduo trabajo de adaptación tenemos por delante con Jazmín y familia. Pero es increíble como el profundo dolor de la desaparición de tanto tiempo, desaparece en una sola hora de juego y unión con mi hija”.
Y respecto a la experiencia de la búsqueda desesperada de casi un año concluyó: “Aprendí mucho. Crecí. El apoyo de mi pareja Laly y mi familia me dieron la fuerza diaria para seguir buscando. Ahora a ocuparme y disfrutar de Jazmín”.
Oportunamente, Eduardo De Marcos declaró que sospecha que la madre de Jazmín, se había llevado a su hija a una “secta vinculada a una corriente religiosa que sigue Fillol denominada 'summit lighthouse'”, relacionada con la creencia de un inminente “fin del mundo”.
En tanto, durante la desaparición, Eduardo de Marcos había publicado a través de Missing Children, el caso de Jazmín y su madre envió una carta a la organización para desmentir dichos del padre. En ese escrito, Marcela Fillol denunció “abuso de autoridad”, por parte del padre de la niña, quien reside en Buenos Aires. “Deben comprender que Jazmín está siendo protegida. Legalmente no ha sido secuestrada ni se encuentra perdida. Su madre y ella han decidido distanciarse temporalmente de una situación que se ha transformado en una realidad insostenible tanto para su salud física, como para su salud mental y emocional. No extraña a su padre, ni quiere verlo”, afirmó oportunamente la madre de Jazmín en la carta.
Y agregó, a modo de ejemplo: “Al mes de vida de Jazmín mientras la amamantaba se me tiró encima forzando mis muñecas (que tuve inflamadas por tres meses) haciendo que la beba se cayera llorando, gritándome 'hija de puta te voy a sacar a Jazmín' porque yo había descubierto un powerpoint pornográfico en su mail”.
A los 5 meses de vida de Jazmín “nos echó a ambas de su casa, y me dijo que no quería verme nunca más, que yo no podía volver a su casa y que él no iría a Bariloche nunca más”.
Y prosiguió describiendo una dramática situación: “A los 7 meses de vida de Jazmín vino a mi casa en Bariloche e insultó de 'hija de puta' a mi madre luego de lo cual yo le pedí que se retirara, ante lo cual me estampó un plato de comida hirviendo en la cara que cayó también sobre Jazmín que estaba en su cochecito a mi lado”.
“Tomé la decisión de separarme para preservar a Jazmín de tanta locura. Luego de esto básicamente el sr. De Marcos desapareció. Durante un año aproximadamente, ni siquiera llamaba para saber si su hija estaba viva o muerta”.
En la carta, Fillol deslizó la posibilidad de que De Marcos haya abusado sexualmente de hija. “El padre tenía relaciones sexuales con sus novias delante de Jazmín. Que Jazmín estaba en la misma cama que ambos adultos desnudos, y forzada a presenciar el acto sexual. Además era bañada y peinada por su padre desnudo”, denunció.
Y confió que atravesó años de “lucha por la tenencia” de su hija, los supuestos “síntomas” del abuso, y “secuestros” previos por parte del padre.
“Esta es una madre que se para en la verdad y le dice al abuso de poder: no más. Estoy poniendo toda mi vida en riesgo para proteger a mi hija, lo sé. Pero si no lo hiciera no sería la persona que soy”.
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