TRAS UN MES Y MEDIO SE ACORDÓ SOBRE EL TRASLADO DEL TOMÁS CABRERA

Ayer, tras un mes y medio de deliberaciones, las autoridades del Ministerio de Educación anunciaron a los padres de los alumnos del colegio Tomás Cabrera el traslado del establecimiento a un edificio ubicado en la calle Ituzaingó 371, que habían propuesto los tutores y que, al menos hasta el martes, había sido rechazado por funcionarios de la cartera educativa.
El traslado se haría en el transcurso de 60 días, y el pago por el alquiler del edificio es de 33 mil pesos por mes.

"Quizás se malinterpretó", respondió el secretario de Gestión Educativa, Alejandro Gaudelli, al ser consultado por Nuevo Diario por el cambio de postura respecto del edificio. Existe un acta rubricada el 7 de junio pasado entre supervisores y padres, en la cual se nombra (entre otras locaciones pasibles de albergar parte o la totalidad del Colegio), al edificio de la Ituzaingó. Al menos en ese acta se sostenía que, incluido el edificio que ahora se aceptó, "ninguno de ellos (los inmuebles), cumple con las condiciones edilicias mínimas para el traslado de toda la unidad educativa".

A pesar de las respuestas de Gaudelli, fuentes ministeriales sostuvieron que el cambio de postura fue por decisión del Ministerio de Finanzas. Y es que, según se había indicado con anterioridad, poner en condiciones el edificio de la Ituzaingó involucraba una inversión cercana a los 250 mil pesos.

Desde el Ministerio se señalaba como uno de los problemas, las inundaciones en el sótano del edificio elegido por los padres, al que ahora el establecimiento será trasladado. "Lo que no dijeron, es que hay una bomba que absorbe el agua cuando entra al subsuelo", dijo una de las integrantes de la Comisión de Padres.

Los tutores manifestaron que el malestar se generó por la cantidad de tiempo transcurrido para encontrar soluciones a esta problemática. Los reclamos, que son desde hace unos años, tomaron mayor relevancia tras la represión instrumentada por Infantería contra chicos de entre 11 y 17 años el 9 de mayo pasado. Ese día, los alumnos reclamaban un edificio en condiciones para estudiar.

Desde ese momento los padres se involucraron en la búsqueda de edificios para cumplir con el traslado. En el medio, hubo situaciones que dejaban vislumbrar los peligros edilicios en la institución. Una descarga eléctrica que afectó a una alumna fue una de las últimas denuncias. La ministra, Adriana López Figueroa, salió a poner en duda la denuncia.

Justamente esta postura y otras respuestas volcadas por la funcionaria, fueron las cuestionadas ayer por los padres, quienes aclararon que los reclamos "no fue una cuestión de tozudez", como se quiso mostrar en algún momento desde el Gobierno.

Concursos

Otro de los anuncios informados a la Comisión de Padres fue la convocatoria a concurso a partir de la semana que viene para cubrir cargos en el nivel terciario del establecimiento, establecer el "desglose de las plantas", según los niveles secundario y terciario, y el llamado a concurso para cubrir los cargos directivos.

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