“Satisfechos pero cautos”. Así definieron los asambleístas de barrio Norte, Tolosa y parque Castelli la reunión llevada a cabo el pasado miércoles con Pablo Buera tras horas de espera en el palacio comunal.
Durante el encuentro, los vecinos se refirieron a las declaraciones realizadas por el ministro de Infraestructura, Alejandro Arlía, quien el día 5 de febrero -luego de la tormenta que inundó partes de la ciudad- destacó que no fue más grave gracias “al avance e impacto de las obras hidráulicas”, y afirmó que sin lo ejecutado hasta ahora “hubiéramos tenido más desbordes y anegamientos de calles”.
Al respecto, el representante de barrio Norte, José “Pepe” Rusconi, expresó que “a nosotros no nos parece adecuado. Esto sumado a que en otras oportunidades dijo que para una lluvia como la del 2 de abril no hay soluciones. Soluciones hay”.
Según Rusconi, que se inviertan 1976 millones de pesos para el arroyo Del Gato “es una cosa, pero si invierten el triple como dicen los especialistas, va a ser otra cosa”.
Néstor Rodríguez, de parque Castelli, manifestó para comenzar que en sus declaraciones Arlía “miente descaradamente: el agua nos llegó 30 centímetros. Cuando paró de llover bajó pero entró las casas”.
En cuanto a sus cuestionamientos realizados al jefe comunal, agregó que le plantearon la inexistencia de un plan de contingencia: “Hemos estado solos nuevamente y los vecinos nos hemos juntado nuevamente para crear lazos. Es más, nos hicimos un megáfono porque estamos muy solos y es la única forma de alertar a la gente ante un evento de esta naturaleza. Por lo menos para que el agua no nos permita abrir la puerta. Tenemos dos trabas: las rejas para que no nos roben y nos juega en contra porque nos quedamos adentro si la puerta no abre. Son momentos de pánico. No hay plan de contingencia. El estado no está presente”, ratificó.
Además, expresó que “en dos años nunca tuve una charla tan positiva. Nos vamos con la idea de que el intendente se va a poner al frente en términos institucionales, con la provincia, frente a nuestros reclamos”.
Por último, Enrique Safar, de la asamblea de Tolosa, subrayó que “por primera vez hubo un reconocimiento por parte del municipio de que estas obras que se licitaron, estos 1973 millones son insuficientes, no soluciona el problema porque cubre como mucho una lluvia de 50 milímetros por hora y podemos tener tormentas más grandes”.
“También le manifestamos que haber empezado la obra del arroyo Del Gato al revés -porque empezaron aguas arriba- es una bomba de tiempo en Tolosa y barrio Norte. Ante una precipitación muy fuerte como la que tuvo Castelli, el agua tiene mayor cause y se genera un embudo en camino Centenario”.
“El plan de contingencia tiene que hacerse carne pero en los vecinos, porque dicen que tienen todo implementado pero a la población no le dicen nada”, sintetizó Safar.
En conclusión, los vecinos plantearon al intendente los informes de veedores realizados por diez asambleas aproximadamente sobre las obras del arroyo Del Gato; se habló de la necesidad de la exención de impuestos para las zonas inundadas -que lo van a tratar-; de crear una ordenanza que legitime nuestro primer y único monumento a las víctimas del 2 de abril de 65 y 26; y también darle el carácter legal que corresponda al mural del vecino solidario; el pedido de la Banca 25 en el caso de Tolosa; y la realización de las obras complementarias de la avenida 32 nos resultan fundamentales.
En cuanto a lo que se acordó, el intendente se comprometió a llevar a cabo un plan entre el municipio, Control Urbano y los vecinos para trabajar conjuntamente, hasta tanto las obras se vayan realizando. Y por otro lado, el viernes que viene los representantes de la asamblea de Tolosa y de Barrio Norte discutirán sobre la sugerencia de construir el aliviador de la 32.


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