Tras el incidente del baleado, Itoiz afirmó que en Aurelius “no se usó el detector de metales”

El Secretario General y de Seguridad del Gobierno local afirmó en una entrevista con DEMOCRACIA que la noche que ocurrió el violento episodio los inspectores habían revisado el lugar y no detectaron ninguna infracción.
El caso del joven Marcos Ríos (29), que resultó con dos heridas de bala en la fatídica madrugada del jueves último, en el pub céntrico Aurelius, situado en Malvinas Argentinas entre Belgrano y Rivadavia, tras sufrir una impensada agresión física, desnudó las fallas en los controles y la seguridad de los boliches de nuestra ciudad.

En efecto, una de las principales hipótesis que explicaría el ingreso de un sujeto armado a este boliche apunta a que “no se habría usado el detector de metales en ese momento”, según afirmó a DEMOCRACIA el Secretario General y de Seguridad del Gobierno Local, Damián Itoiz.

En esta línea, el funcionario declaró que si bien “Aurelius cuenta con un detector de metales, evidentemente no lo han utilizado en ese momento o no funcionó, porque esa misma noche la inspección registró que lo tenían” instalado y en funcionamiento.

Los establecimientos nocturnos están obligados por ordenanza municipal a contar con detectores de metales para garantizar la seguridad de los asistentes.

Un “pub”

Según explicó Itoiz, Aurelius se encuentra habilitado como pub. Categoría que lo define como un lugar de esparcimiento nocturno con espectáculos en vivo. De este modo, dejó en claro la diferencia con un boliche bailable, aunque aseguró: “Si vos te parás con un grupo al lado de una mesa y te ponés a bailar nadie te lo puede impedir, no te van a echar”.

“Aurelius tiene inspecciones positivas hechas con los detectores de metales y tiene la factura de la compra del detector presentada en el expediente”, recalcó Itoiz. Y agregó: “Obviamente no lo utilizaron. Hay una negligencia respecto de la responsabilidad que le toca al dueño y a los encargados de cumplir con la seguridad, porque si lo tenés y no lo utilizas, es peor”.

Sin embargo, otras versiones señalan que el agresor, que actualmente se encuentra detenido y a disposición de la Justicia, habría ingresado el arma a través de un portón con rejas y desde allí se habría dirigido al patio donde efectuó los disparos contra la víctima, con quien mantendría una rivalidad desde antes.

Según trascendidos, la pelea se habría generado por un problema de polleras.

Responsabilidades

Por otro lado, respecto del modo en que se realizan las inspecciones, Itoiz declaró que se desarrollan todos los días que abren los locales. Esto incluye los miércoles, jueves y fines de semana.

Personal de inspección general es el encargado de recorrer los lugares y labrar actas como así también hacer las infracciones correspondientes y comprobar que todo funcione correctamente. Luego esas actas son giradas a los juzgados, que antes de aplicar una sanción, citan al titular para que haga el descargo.

Itoiz señaló que en los registros de inspección general figuran actualmente 21 boliches (en general) habilitados para trabajar, de los cuales sólo uno (ya está notificado) no cuenta con el detector de metales.

Pero el problema, al parecer, va más allá de los controles. “Nosotros no podemos poner un inspector en cada puerta, seis horas, a ver si en algún momento lo dejan de utilizar”, comentó el funcionario. Y subrayó: “Tenemos que realizar 21 inspecciones por noche; se controla qué se está haciendo. Probablemente cuando el inspector se va dejan de hacer pasar a los asistentes por el detector de metales”.

Sanción

Respecto de la causa penal, Itoiz afirmó: “Seguramente nos van a pedir información por oficio, después habrá una actuación del juzgado de faltas para sancionar la ausencia de controles a todos los que entraron”, confirmó el secretario y aclaró que la sanción que le cabe “es de clausura”.

En el marco de la situación que se vivió en Aurelius, el secretario General y de Seguridad dejó en claro que “más allá del control que tiene que hacer el Municipio hay una absoluta falta de responsabilidad del propietario”.

Y si bien vinculó el incidente a cuestiones personales entre los implicados, dijo: “No creo que la juventud, como dicen muchos, esté perdida o desbordada o que la noche sea mucho peor que antes. Confío en la juventud, pero debemos asumir que la ciudad crece y ‘agrega’ cada vez más jóvenes a partir de la Universidad, con los que debemos aprender a convivir”.

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