Así los catalogó el jefe de la policía, Fabián Gatti, quien dijo que “son delincuentes comunes, no tienen hambre”. La policía trabajó rápido y evitó que los sujetos ingresen al predio de Diarco, al cual pretendían saquear. Personal de la subcomisaría 77 hizo el “aguante” y luego reforzó el COER. Hubo un demorado y un detenido, que hasta anoche permanecía en prisión.
Desde hace varios días circulaban rumores acerca de la posible organización de saqueos en distintos sectores de la ciudad, principalmente en el Alto, aunque a diferencia de lo que ocurrió en 2012, la policía estuvo preparada y actuó con celeridad.
“El municipio está trabajando bien, no hay problemas sociales como el año pasado, por eso estos episodios no están vinculados a una crisis social, sino que son delincuentes comunes, no tienen hambre” dijo Gatti, quien anticipó que el accionar preventivo continuará por tiempo indefinido.
Cerca de la medianoche, una veintena de individuos se organizó en la garita de acceso al barrio Dos de Abril, sobre la calle crucero General Belgrano.
Luego el grupo cruzó la ruta, donde apedreó vehículos que transitaban por allí, e intentó ingresar al predio de Diarco donde se encontraban efectivos de la Subcomisaría 77.
La primera resistencia estuvo a cargo de los uniformados de esa dependencia y a los pocos minutos se sumó gente del Coer, que permitió repeler a los vándalos.
Obligados a volver a su barrio, los individuos pasaron frente a la unidad policial y arrojaron piedras y bombas molotov, aunque sin ocasionar daños físicos ni materiales.
Más tarde otro grupo se reunió frente al Cem 97, a 400 metros de la ruta, y encendió cubiertas, obstaculizando el tránsito por allí, aunque también intervino la policía y logró despejar el lugar.
En ese sitio, tres malhechores fueron individualizados por los uniformados, dos de los cuales fueron atrapados y un tercero alcanzó a huir. Se trataba de un menor de 17, que fue puesto a disposición de Promoción Social de la provincial, y un mayor de 24 identificado como Lucas Vega, quien fue detenido y hasta anoche permanecía en esa situación, por disposición del Juez de Instrucción Marcos Burgos.
Durante la madrugada, hubo calma en ese y otros barrios del Alto, aunque los controles igual se realizaron en todo el sur de Bariloche.
La intendenta María Eugenia Martini estuvo al tanto de la situación y dialogó en ese momento con el jefe policial y las autoridades locales de la fuerza.
La policía realiza tareas de inteligencia para poder evitar hechos de violencia. Incluso se están analizando los numerosos y reiterados llamados que se realizan al número de emergencia 911, debido a que varios de ellos son falsos e intentan despistar los operativos policiales.
“Iniciaremos las causas penales que sean necesarias, una vez que comprobemos la falsedad de los llamados e identifiquemos los números que ya tenemos registrados” dijo el Comisario Jorge Elizondo, titular de la unidad 77 y a cargo de la investigación criminal y de inteligencia.

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