El homicidio ocurrió en Cuenca XV. El agresor fue detenido luego de fingir que era testigo.
Ramón Poblete tenía un camión, vendía ladrillos y realizaba fletes. Se conocía con el sospechoso porque, además de ser vecinos, éste le había encargado al agresor un trabajo mecánico.
“La víctima le había dado un motor para que lo arreglara y el presunto autor se lo vendió. De ahí vienen las diferencias”, dijeron los investigadores policiales.
La noche del crimen Poblete fue con este reclamo y en la calle comenzaron una discusión. El detenido sacó un arma de fuego y le disparó.
Los vecinos del sector Peumayén escucharon dos detonaciones, pero fue un tiro el que impactó de lleno y lo mató.
Poblete no llegó con vida al hospital. “Cuando se hizo presente la ambulancia ya estaba muerto”, aseguraron las fuentes consultadas.
El hecho fue denunciado por vecinos del sector e intervino personal de la Comisaría 18. Cerca de la escena del crimen encontraron al sospechoso, quien según fuentes policiales y judiciales intentó hacerse pasar por testigo.
“Quiso embarrar la cancha pero no lo consiguió”, dijo un investigador consultado.
Instantes previos había arrojado el arma homicida al patio de un vecino.
El domicilio quedó consignado y ayer por la mañana los policías ingresaron por el arma. Se trata de una carabina calibre 22, que fue secuestrada.
Hay testigos en la causa, que recae en el Juzgado de Instrucción 6. También interviene la Fiscalía de Graves Atentados contra las Personas.
“Este hecho no tiene relación alguna con los sucedidos días atrás en Cuenca XV”, aseguró el director de Delitos, Oscar Marcelo Pérez.
Con la muerte de Poblete, ya son 12 los asesinatos ocurridos en lo que va del año en la provincia. El último fue el martes, con Juan Bravo (32) como víctima luego de recibir un tiro en el tórax.
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