Tras la Cumbre Iberoamericana, retiraron el vallado de seguridad y desactivaron la zona de exclusión

Tras la Cumbre Iberoamericana, retiraron el vallado de seguridad y desactivaron la zona de exclusión
Ni bien terminó la Cumbre Iberoamericana de Jefes de Estado, comenzó ayer el operativo para desmontar la estructura de logística y seguridad.
Un verdadero éxodo se puso en marcha tras el cierre de la XX Cumbre Iberoamericana de Jefes de Estado y de Gobierno y en cuestión de horas la zona donde se desarrollaron las deliberaciones volvió a adquirir su ritmo normal.

La famosa zona de exclusión dejó de funcionar en horas de la tarde y, poco después, efectivos policiales y municipales comenzaron a retirar las vallas que impedían el tránsito vehicular y de peatones no acreditados.

El titular de la Jefatura Departamental, comisario mayor Osvaldo Castelli, indicó que "se retiraron todas las vallas a excepción de las que impiden el tránsito vehicular en Boulevard Marítimo entre Alsina y Arenales".

Tal restricción, que será levantada en las primeras horas de la mañana de hoy, responde a que tres presidentes continúan en Mar del Plata. Se trata de Laura Chinchilla (Costa Rica), Mauricio Funes (El Salvador) y Alvaro Colom Caballero (Guatemala), quienes abandonarán la ciudad entre la madrugada y la mañana de hoy.

Por otra parte, Castelli hizo un balance altamente positivo del operativo de seguridad e informó que los 2500 efectivos de la Policía Bonaerense que fueron destinados, comenzaron anoche a retornar a sus destinos originales.

Terminada la Cumbre, la actividad siguió siendo intensa en el marco del operativo para desmontar la estructura de seguridad y logística. De manera inmediata, especialistas de Telefónica comenzaron a retirar los modernos equipos que sirvieron de soporte técnico a la sala de prensa que funcionó en el NH Hotel Provincial.

Y entre las múltiples escenas de la "post-Cumbre", quizás la más emblemática fue presenciar el traslado de la inmensa alfombra roja por la cual caminaron los mandatarios que concurrieron al trascendental encuentro.

La zona de exclusión había sido vallada la semana pasada y estuvo comprendida por las calles Güemes, Falucho, Corrientes, San Martín y la costa.

Los 2.500 policías bonaerenses afectados a la seguridad tuvieron apoyo de Policía Federal Argentina, Gendarmería y Prefectura.

Las restricciones de circulación obligaron a modificar el recorrido a las líneas del transporte urbano de pasajeros que pasan por el centro y el Casino. Además, los taxis y remises no pudieron ingresar a la zona de exclusión, a no ser que los conductores vivan en el área y estén acreditados. En tanto, los comercios se vieron obligados a trabajar con los vecinos del barrio, ya que sólo circularon por el área las personas acreditadas o censadas.

A diferencia de la Cumbre de las Américas de 2005, los marplatenses no tuvieron que trasladarse con las acreditaciones, sino que esta vez se usaron lectores digitales para las huellas.

El operativo estuvo dividido en tres anillos de seguridad. La Policía Bonaerense se encargó de custodiar el sector comprendido entre las calles Güemes, Falucho, Corrientes, San Martín y la costa, mientras que a 100 y 200 metros de esa zona Gendarmería y la Policía Federal formaron un amplio cordón, respectivamente. Prefectura, por su parte, vigiló la playa.

El comando de operaciones funcionó como en la Cumbre de 2005, en el salón principal del Hotel Residencias Marítimas, ubicado frente al NH Gran hotel Provincial, donde deliberaron los presidentes.

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