El abogado de Caipa se comunicó telefónicamente con la titular del gremio de obreros de la industria del pescado. Sin embargo, no dio detalles de una posible nueva oferta. Los trabajadores piden un 35 por ciento de aumento
La contundencia de las medidas de fuerza llevaron a los dirigentes de Caipa -la Cámara de la Industria Pesquera Argentina- a convocar a los dirigentes del Soip a una reunión pautada para mañana a las 15, en la sede empresaria que fue el destino de la protesta del viernes.
El viernes, entrada la noche, el abogado a la cámara empresaria, Fernando Rivera, se comunicó con Cristina Ledesma, la secretaria general del Sindicato de Obreros de la Industria Pesquera y le comunicó la convocatoria en las oficinas de Olavarría al 2900. El letrado no comentó nada más. “No anticiparon nada”, indicó la dirigente gremial en comunicación con El Atlántico.
Más allá de la incertidumbre acerca de la posible propuesta que encuentren, Ledesma destacó la reapertura del diálogo.
Si bien este medio intentó comunicarse con los representantes de los empresarios, los teléfonos no fueron contestados.
DE RECORRIDA
Este sábado se cumplió una nueva jornada de paro. Si bien esta vez no hubo ninguna movilización masiva, representantes gremiales y los propios trabajadores volvieron a recorrer las fábricas, de manera pacífica, para garantizar que la medida de fuerza se cumpla.
A través de los propios obreros del pescado que hicieron la denuncia en el gremio, o bien por medio de la recorrida misma, se constató que había plantas donde los trabajadores eran obligados a trabajar. “Nos encontramos con plantas que por afuera estaban cerradas, pero se estaba cortando pescado”, indicó la titular del Soip.
“Los obligan a ir a trabajar, y muchas veces los compañeros van por temor a perder su puesto de trabajo”, comentó. Las recorridas se vienen realizando desde el viernes, siguieron ayer durante el día y la noche y continuarán durante la jornada de hoy. “Aunque sea domingo los van a hacer ir. Les dicen que hay pescado, que ya hubo dos días de paro, que tienen que ir a trabajar o que sino pierden la mesa de trabajo”, sintetizó Ledesma.
“LA SITUACIÓN NO DA PAR MÁS”
Las medidas de fuerza -convocadas desde el gremio- y su alto acatamiento fueron sorpresa en el puerto de la ciudad, para propios y ajenos. “Desde hace años, años y años que no se veía tanta gente”, decía Ledesma tras el primer paro del pasado miércoles.
“Es que la situación no da para más”, explicaba ayer. Los fileteros, que trabajan a destajo, cobran en promedio cuatro mil pesos. De acuerdo al convenio del 75, son ocho horas de trabajo, pero en el convenio Pyme se extiende a nueve horas y cuarenta y cinco minutos.
En tanto, peones y envasadoras tienen un salario mínimo de 2500 pesos, aunque el promedio asciende a cerca de tres mil. “No alcanza para nada el salario. La cantidad de compañeros que han salido a la calle refleja la necesidad de la gente, y que también confía en la nueva conducción”, concluyó Ledesma.

Comentá la nota