Están acusados por favorecimiento a la evasión dolosa. En total son cinco los imputados, pero uno no llegaría a juicio. Cómo está la causa.
Pero, falta un parte, la instrucción contra los cinco guardicárceles que fueron imputados por favorecimiento de la evasión dolosa, es decir, que ayudaron a los internos a dejar el establecimiento carcelario. Este expediente está a punto de finalizar y sólo falta la firma de Ríos para que sea elevado a juicio, informaron fuentes del caso. Pero no serán cinco, según informaron fuentes judiciales, los penitenciarios que llegarán a debate oral y público.
Uno de ellos, de acuerdo con la pesquisa, no tendría el mismo grado de responsabilidad en el escape y quedaría desligado de la investigación penal preparatoria. A pesar de esto, todos se encuentran separados por decisión del Servicio Penitenciario.
Los imputados, hoy, son: quien era celador del módulo 5, donde se alojaban los internos que violentaron las instalaciones, el jefe de este guardia (encargado del pabellón); los custodios de las torres externas 4 y 1 (desde allí se puede ver la zona por donde escaparon los condenados, hacia el oeste), y un guardia de la Unidad Eco-5, el centro de monitoreo de cámaras.
El escape de los tres reos identificados, Alberto Sevilla (44), Ángel Tello (34) y Miguel Salinas (29), generó un cimbronazo en el Servicio Penitenciario. Tanto es así que algunos jefes, como el director de Almafuerte, fueron desplazados de sus puestos. Los dos primeros reclusos cumplen una condena por robo agravado y el otro, por homicidio en ocasión en robo.
El primero en caer fue Tello, el 13 de enero en Luján. Luego fue detenido Sevilla, el 3 de febrero en Guaymallén y, por último, fue recapturado Moreno en el complejo barrial La Favorita de Capital, el 13 de ese mes.
Si bien no declararon, trascendió que aseguraron que escaparon de la cárcel de Cacheuta gracias a la ayuda de un grupo de guardias. Es más, uno sostuvo que es imposible escapar de ese centro de detención si no es por complicidad de los penitenciarios.
Debido a esto reconocieron que se fugaron y fueron a juicio abreviado, que es aquel en el que el imputado reconoce el delito que se le endilga y la defensa pacta la pena con el fiscal para que luego el tribunal dicte sentencia. En este caso, la jueza Correccional Miriam Moltó lideró el proceso y falló en contra de los reos.
Por su parte, Ríos mantiene acusados a los guardias separados de sus puestos por el delito previsto en el artículo 281 del Código Penal: "Será reprimido con prisión de un mes a cuatro años el que favoreciere la evasión de algún detenido o condenado, y si fuere funcionario público, sufrirá, además, inhabilitación absoluta por triple tiempo". Después de que les notificaran la acusación en su contra, los cinco guardias no declararon.
Así, es probable que la causa termine de instruirse la próxima semana y cuatro de los cinco guardias sospechados de ayudar a los internos a dejar la cárcel de Luján llegarían a juicio oral y público.
Comentá la nota