El bloque de diputados bonaerenses del oficialismo llevará hoy al recinto el proyecto de ley girado por el Ejecutivo para ampliar partidas presupuestarias, solicitar permiso para un endeudamiento y crear un polémico fondo a distribuir entre los municipios.
Tras las modificaciones impuestas en la Comisión de Presupuesto para atender planteos surgidos desde esos bloques, los legisladores de la UCR, el Gen y el Confe cobista (las tres fuerzas que componen el Acuerdo Cívico y Social) comprometieron ayer su apoyo a la norma, que requerirá el voto positivo de los dos tercios de los legisladores presentes en la sesión.
Los cambios en el proyecto apuntan a aumentar el fondo para los municipios en 15 millones de pesos y modificar el mecanismo de reparto para mejorar el caudal de dinero que llegará a las comunas del interior.
Ayer, el oficialismo se enfrascó en el cálculo de los diversos escenarios de votación, ya que la iniciativa será votada en contra por los legisladores de dos bloques de gran peso numérico en el recinto: Unión Pro y la Coalición Cívica. El Peronismo Federal referenciado con Felipe Solá, en tanto, evaluaba anoche su postura en medio de un debate interno.
Pero además, la bancada del FpV trabajaba para cerrar algunas disidencias internas, en un escenario ajustado en términos numéricos. El diputado oficialista Darío Duretti anunció días atrás que no acompañaría "una norma que perjudique al interior".
El acuerdo que permitió destrabar las negociaciones y habilitar el tratamiento en el recinto terminó de cerrarse ayer, cuando los intendentes radicales dieron el aval a los legisladores de ese espacio por las modificaciones acordadas en ese espacio al proyecto enviado por Scioli.
Los jefes comunales radicales, del Gen y el Confe (que suman en conjunto más de 30 intendencias bonaerenses) emitieron su aval al proyecto modificado en medio de críticas a Scioli por el reparto de fondos. "Pero nosotros somos un partido político de gestión", dijeron al explicar el respaldo junto con los cuestionamientos.
La negociación se convirtió en la primera en la que la oposición hizo sentir al oficialismo la carencia de una mayoría propia y obligó al gobierno de Scioli a modificar el proyecto de ampliación de partidas que precisa para "blanquear" incrementos salariales para los trabajadores del Estado y, sobre todo, para obtener autorización para volver a tomar deuda por 1.600 millones de pesos.


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