Tras un acuerdo, terminó el conflicto por la basura en Villa G. GálvezMurabito salió a recoger la basura.Terminó todo bien", dijo ayer el intendente de Villa Gobernador Gálvez, Jorge Murabito pocos minutos después de finalizada la reunión que, tal como se previó el jueves, mantuvo desde las 10 con representantes de los trabajadores contratados de barrido y recolección, luego de levantado el paro que desde el lunes dejó a la ciudad sin servicios de recolección de la basura.
Según señaló a La Capital el mandatario, "otro resultado importante de la negociación de esta mañana (por ayer) es que las partes acordamos establecer un período de paz social de 90 días -y que por supuesto pretendemos que dure para siempre- y establecimos también que cualquier medida que adopten los trabajadores debe llevarse a cabo luego de un planteo previo", lo que eliminaría el elemento sorpresa que caracterizó a la medida de esta semana.
Conflicto inusual
El conflicto de los trabajadores del barrido y recolección tuvo características por lo menos inusuales. En primer término, la huelga se declaró sorpresivamente, quebrándose un acuerdo establecido por el que el municipio prometía regularizar la situación de los operarios paulatinamente. Además, todo se desarrolló en un marco de tensión respecto de la situación de otros trabajadores contratados, pertenecientes a otras áreas municipales y que reclaman el pago de remuneraciones atrasadas.
El interés por crear un sindicato municipal independiente, las presiones de algunos sindicalistas y candidatos en el marco de la campaña electoral, y disidencias dentro del mismo frente gobernante fueron otros elementos que alimentaron este conflicto. Una crisis que culminó con la poco habitual escena de un intendente que el miércoles respondió a los trabajadores en huelga con una también inusual contramedida: se declaró durante tres horas en huelga de hambre hasta que se despejara la entrada al corralón municipal y pudieran salir a trabajar los camiones recolectores.
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