Hubo un pacto de palabra con Juan Carlos Mazzón. Pero ambos recibieron críticas de sus aliados.
El acuerdo Mazzón–Ponce-Pérsico se pactó de palabra en las últimas horas de la fría noche del martes, con el Hotel Quintana como escenario. Contempla que el intendente baje la alianza que presentó hace casi una semana y adhiera a la coalición que maneja Pérsico, el Frente para la Victoria. En materia de candidaturas el reparto es el siguiente: Ponce se queda con las postulaciones para concejal de forma exclusiva. Y Pérsico con el resto de los cargos provinciales e incluso nacionales, al punto que Cristian Niño, hombre de su riñón, sería el indicado para encabezar la lista de diputados nacionales.
El senador aceptó los términos del emisario de la Presidenta a regañadientes. Y ayer se movió durante todo el día para acomodar su tropa a nivel interno. El primero que se mostró crítico fue Raúl Laborda quien le adelantó personalmente que no estaba de acuerdo con la intervención de Mazzón y con una coalición que los pegue al intendente. “Conmigo no cuenten. No comparto que las listas se armen en los hoteles”, dijo el concejal que tenía todo preparado para encabezar una nómina de diputados provinciales. El replanteo en ese espacio alcanza también a sus socios del Partido Comunista.
Para Ponce también llegaron reproches. Al poder imponer sólo candidaturas a concejales se quedó con poco margen de maniobra. El intendente fijó como prioridad la necesidad de revertir la pobre presencia que tiene en el Legislativo Municipal donde sólo dos de los catorce concejales le responden y encima uno (Néstor Menéndez) termina su mandato.
Sin la posibilidad de jugar para otros cargos, el intendente debe atender el interés no sólo de sus pares de Kolina, sino también de sus socios políticos, en especial los del partido Lealtad Sanluiseña que hace apenas una semana firmó la alianza para jugar por todo (cargos nacionales y provinciales). Pero ahora se encuentran acotados a ocupar lugares en la lista de los seis legisladores municipales que se renuevan en la ciudad de San Luis. Y de esos espacios sólo los dos primeros lugares aparecen con posibilidades reales de llegar al Concejo Deliberante.
Un dato muestra que, hasta la llegada de Mazzón, en ese frente no tenían pensado dar un paso al costado: el martes consiguieron el visto bueno de la jueza María Servini de Cubría y del apoderado del PJ y el Frente Para la Victoria (Jorge Landau) para utilizar el nombre "por la Victoria" que 24 horas antes fue impugnado por Pérsico.
A ese escenario se suma un cabo que el acuerdo dejó suelto: Villa Mercedes. Tanto Pérsico como Ponce tienen aspiraciones de jugar por concejalías. Es más, el intendente inauguró el lunes una sede en esa ciudad. Y tiene en su gabinete a un par de dirigentes mercedinos (Andrés Bazla y Eduardo Gargiulo) que podrían ser candidatos.
A tres días del cierre de las candidaturas el final aún está abierto. Anoche al cierre de esta edición El Diario consultó a la Justicia Electoral Federal y los dos frentes kirchneristas que se presentaron el último miércoles (el Frente para la Victoria de Pérsico y Frente Sanluiseños por la Victoria de Ponce), seguían firmes.





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