La presidenta provisional del Senado visitó la sede de la Red de Mujeres en Villa Alem, pero el evento derivó en un rosario de quejas por problemas de inseguridad, atención sanitaria otras demandas sociales.
El episodio se produjo ayer a la mañana, en Villa Alem, territorio donde el amayismo suele desplegar sus políticas. Allí estuvo la esposa del gobernador, José Alperovich, encabezando un acto de la Red de Mujeres Solidarias.
La presidenta provisional del Senado no esquivó la polémica ni las protestas por la falta de vigilancia. “La verdad es que tienen razón. Ese es el gran problema que tenemos, y que todavía no podemos resolver”, reconoció Rojkés. Y convocó a los vecinos a organizarse para combatir el flagelo. “La idea es que se turnen. Si todos los chicos van al colegio a la misma hora, no los manden solos a la siesta, a las dos de la tarde. Ustedes saben que hoy con el calor hay poca gente en la calle y a lo mejor los chicos corran peligro”, fue una de las ideas que aportó la jefa del PJ local.
Tras el acto de la senadora Rojkés -que es madrina de la Red de Mujeres Solidarias-, se entregó una treintena de certificados de un curso de Secretariado Administrativo, que se dictó en una sede de Pasaje Vieytes al 1.300. Más tarde, en una rueda de prensa, LA GACETA le preguntó si le gustaría ser gobernadora. “No”, respondió tajante. Subió a la camioneta oficial en que había llegado y se marchó.
La senadora llegó cerca de las 11 al vecindario, que se vio convulsionado por la visita. Allí, la organización Identidad (que trabaja en colaboración con la Red de Mujeres) había dispuesto una carpa con folletería que invitaba a las vecinas a realizarse estudios médicos para prevenir el cáncer de cuello de útero. Dentro de la casa que oficia de sede político-social, se había preparado un escritorio con los diplomas que se entregarían. Desde un cuadro en la pared, las imágenes del gobernador y de su esposa parecían supervisar la escena.
El evento transcurrió durante unos minutos, en los que se enumeraron las virtudes de la organización y los méritos de la gestión actual. La primera interrupción se debió a la preocupación por la inseguridad. La segunda desvió el eje de la charla hacia otro problema del vecindario: la aparición de alacranes.
Una tercera vecina intentó pedir la palabra, pero un asesor de la senadora, Ian Nahas, le pidió que escribiera una carta en lugar de hablar. Sin embargo, otra mujer alzó la voz y pidió “por favor” que se abriera en el barrio un comedor infantil. Rojkés contestó que prefería otorgar ayudas sociales para que los menores comieran en su casa, con sus familias.
Luego, más vecinos comenzaron a reclamar por zonas que se inundan; por depósitos de lodo en las calles; por falta de atención en el Centro de Atención Comunitaria de la zona (donde colaboradores de Rojkés reconocieron off the record que no hay pediatra); y recurrentemente el tema de la inseguridad.
A todos los planteos, Rojkés propuso una solución a los vecinos. Para la distracción de los niños, las escuelas de verano; para la atención médica, gestiones en el Ministerio de Salud; para las zonas anegadas, arreglos que podrían concretarse este año.
En todos los casos pidió a los interlocutores que se acerque a la casa de la Red de Mujeres Solidarias para plantear el problema, pero un grupo de vecinos dijo que la sede estaba casi siempre cerrada. Igualmente fueron invitados a concurrir allí en el futuro.
“Chicos, ¿ustedes se dan cuenta de la importancia de que me vayan avisando de cada cosa?”, inquirió Rojkés, para luego abrir el diálogo a cualquiera que tuviera algo para transmitirle.
Sin reforma
El gobernador Alperovich, por disposición constitucional, no puede competir por un nuevo mandato. Ya adelantó que entregará el cargo (es decir, no impulsará una nueva reforma de la Carta Magna para continuar en el PE, como ocurrió en 2006).
La inminente salida del mandatario puso en danza el nombre de su esposa, en la carrera por continuar conduciendo los hilos de la Casa de Gobierno, donde el Alperovich permanece desde 2003. Sin embargo, con su breve pero contundente mensaje de ayer, la senadora Rojkés echó por tierra las expectativas de sus seguidores.
El 9 de julio de 2012, durante una visita de la presidenta, Cristina Fernández, ya había descartado postularse para el PE: “no me gustaría ser gobernadora”. En el pasado había negado primero sus intenciones de entrar en la política y luego, de ser candidata a diputada. En ambos casos, culminó con otro parecer.


Comentá la nota