Transporte: sin respuestas oficiales, las empresas restringen los servicios

La reunión en Buenos Aires no generó ninguna solución al conflicto por el recorte del gasoil subsidiado y habrá menos frecuencias durante el fin de semana. Además, la merma en el combustible seguiría
Las empresas de transporte provinciales recortarán nuevamente las frecuencias habituales este fin de semana como respuesta a la falta de soluciones que ayer tuvieron en una reunión en la Secretaría de Transporte de la Nación.

Reclaman desde hace tres semanas la recuperación del cupo de gasoil subsidiado que YPF les redujo, primero en un 15% y después superó el 20% en algunos casos.

Sin ese combustible a precio reducido, las empresas aseguran que la ecuación económica no cierra y deben necesariamente restringir los servicios, tal como hicieron las interurbanas durante el feriado del miércoles pasado. La urbana de Río Cuarto por el momento no se plegará a la protesta y mantendrá la misma cantidad de colectivos circulando que durante un fin de semana normal. Sin embargo, en los servicios que la SAT tiene a localidades de la zona sí habrá mayores mermas.

El impacto de la decisión de la petrolera impactó fuerte en el transporte de Córdoba, donde tanto la Fetap como Asetac, decidieron actuar en conjunto para reclamar la restitución del combustible subsidiado. Por cada litro que recibían pagaban $0,98 mientras que ahora, al 20% que le recortaron lo deben pagar $4 en los surtidores, con el agravante de que no siempre hay esa cantidad disponible en el mercado. Por ejemplo, la SAT utiliza en total unos 140 mil litros mensuales de gasoil.

Por la medida dispuesta por YPF sólo recibiría unos 112 mil litros a unos 109.760 pesos, mientras que si al resto lo compra en una estación de servicio deberá desembolsar 112 mil pesos más. Entonces, mientras a comienzos de año tenía un costo en combustible de 137.200 pesos mensuales, ahora esa cifra ascenderá a 221.760 pesos.

A nivel provincial ingresaban mensualmente casi 7 millones de litros de gasoil subsidiado que las empresas pagaban a $6.860.000. Pero por el recorte el costo total pasó ahora a $11 millones.

“Así está claro que así no podemos continuar porque el impacto económico es muy alto y las empresas vienen atravesando momentos muy difíciles. Si no hay marcha atrás de YPFProxy-Connection: keep-alive Cache-Control: max-age=0 endremos que pensar en un esquema de menos frecuencias definitivamente”, confió ayer uno de los participantes de la reunión realizada en Buenos Aires con el titular de la Comisión Nacional de Regulación del Transporte (CNRT). Eduardo Sívaro.

En ese encuentro hubo representantes de ambas cámaras empresarias, de la Nación y también participó el subsecretario de Transporte provincial, Edgar Pérez quien se comunicó en varias ocasiones con el ministro de Obras y Servicios Públicos, Hugo Testa.

La respuesta que los empresarios trajeron fue que la Nación garantizará el suministro de combustible, pero no hubo avances por los subsidios.

Según explicaron, la Provincia buscaría algún mecanismo de financiación para que las empresas puedan pagar el faltante a $4 mientras la Nación busca destrabar el conflicto con YPF, desatado por las exportaciones frenadas de combustible.

De todos modos no hubo confirmaciones de que la problemática se resuelva el mes próximo como en algún momento se insinuó desde la Provincia. Incluso la Nación admitió que los recortes podrían volver a repetirse en junio.

Los motivos financieros de la petrolera, directo a los usuarios

YPF no tomó la decisión de recortar el envío del gasoil subsidiado al transporte de un momento para el otro ni tampoco la medida se inscribe en una represalia hacia las empresas encargadas de trasladar pasajeros.

Es, sin dudas, un tiro por elevación al Gobierno nacional. Entre los empresarios del sector corre una metáfora clara: “nos pasaron la brasa caliente y antes de quemarse hay que volver a pasarla”, explican.

Por eso la primera medida fue recortar servicios y trasladar el problema a los usuarios. Pese a que desde la Nación se insinuó algún tipo de castigo por tomar estas decisiones que afectan a los pasajeros, hasta acá nada ocurrió. Se amenazó con retirar todos los subsidios a las empresas que se plegaran a esta decisión y hasta quitar corredores. Los empresarios por ahora no se preocupan. No creen que eso pueda ocurrir en este contexto. Lo que sí se preguntan es si YPF no habrá calculado este impacto en cadena y termine utilizando el reclamo de los usuarios y compañías para lograr lo que finalmente persigue.

El problema de fondo parece una disputa entre YPF y la Nación. El Estado le paga el subsidio con certificados de cancelación de impuestos a la exportación, que luego la petrolera usa para afrontar los aranceles de exportación. Como la Nación le recortó el cupo de ventas al exterior, YPF quedó empapelada de certificados y como reacción aplicó un recorte en el gasoil subsidiado para recibir menos y de paso presionar para que les abran un mayor cupo de exportaciones.

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