Transporte público: en Pergamino es “viable” y no requiere subsidio municipal

Transporte público: en Pergamino es “viable” y no requiere subsidio municipal
El diputado nacional y ex intendente de ese distrito dijo que “una de las grandes misiones que tiene el Estado” es “facilitar el traslado de las personas”. Los chicos que van a la escuela, los docentes y los trabajadores son los que más lo usan.

En una entrevista con Reporte Especial (el programa que se emite por TeleJunín), Héctor “Cachi” Gutiérrez, diputado nacional por el Frente Amplio Progresista (FAP), contó su experiencia con el transporte público durante sus 14 años como intendente de Pergamino. El flamante pre candidato a gobernador de la Provincia de Buenos Aires en el Frente Amplio UNEN también opinó sobre el problema del narcotráfico en la Región.

- En Junín no hay transporte público de colectivos. En Pergamino sí, ¿qué balance hace del transporte público? ¿es viable?

- Sí, claro. Nosotros lo hemos logrado porque entendemos que es una de las grandes misiones que tiene el estado en facilitar el traslado y transporte de las personas, fundamentalmente los sectores de menores recursos, que son los que, en términos generales, utilizan el transporte público. Y desalentando el uso de los automotores, no sólo está destinado a las personas de menores recursos.

Trabajamos mucho, cuando llegamos al gobierno había tres empresas locales quebradas, con lo cual tratamos de asistirlas en el primer momento con créditos del Banco Provincia. No fue posible, con lo cual salimos a recorrer el país tentando a empresarios que quisieran hacerse cargo del transporte, unificamos las tres líneas que existían anteriormente porque no eran rentables en términos de tres líneas y conseguimos una empresa con sobrados antecedentes, sobre todo en el centro y el sur del país, en gran parte de la Patagonia, San Luis, Córdoba, que nos podía brindar el servicio. Licitamos como corresponde y ganaron y, desde entonces, está La Nueva Perla funcionando en Pergamino, con altibajos, de acuerdo al subsidio al gasoil que el gobierno nacional les compromete y en función de esto las presiones que hace sobre el Concejo Deliberante para el aumento del boleto. Tenemos sistema de transporte urbano bastante bueno y semi urbano porque también se cubren localidades rurales.

- ¿El transporte público ha desalentado el uso de la moto?

- No sé si tanto, pero hoy debemos estar –me puedo equivocar– en alrededor de 250 mil cortes de boleto mensuales en el transporte público de pasajeros, que es un número razonable y que habla de que la gente consume el colectivo y es un medio de transporte que nosotros controlamos, que vemos que los horarios se cumplan, los recorridos se cumplan, que la gente se sienta medianamente satisfecha y encuestamos al usuario periódicamente para saber su opinión respecto al medio de transporte.

- ¿Quiénes son los que más utilizan?

- Los chicos de la escuela, los docentes y luego los operarios. La gente de trabajo utiliza los colectivos de las 6 de la mañana, o en el horario del cierre del turno de las 3 o 4 de la tarde. El horario pico es el transporte escolar, lo cual habla de que es un servicio que tiene que brindarse porque facilita que se ese chico vaya y venga a la escuela, y la tranquilidad del padre que sabe que también lo deja en la parada del colectivo y lo va a buscar ahí.

- ¿El municipio tiene que asistir económicamente a la empresa?

- No, no. Nosotros tenemos un boleto escolar y universitario que subsidiamos. En su momento los centros de estudiantes hicieron un reclamo y accedimos a que esto existiera y ahora estamos financiando parcialmente el boleto universitario. Pero el transporte público no lo subsidiamos nosotros.

-¿ O sea que es viable?

- A nosotros nos ha resultado viable y supongo que a la empresa económicamente atractivo. Si no, no estaría en Pergamino.

- En Junín y la Región hay una nueva modalidad que es el narcomenudeo, narcotráfico a través de pequeños kioscos que es difícil de combatir.

- Es una modalidad no sólo de esta ciudad, sino de las ciudades intermedias de la Provincia de Buenos Aires. ahí tenemos que tener nosotros una fuerte política de prevención porque estos pequeños kioscos de suministro de drogas en nuestros barrios, sobretodo trabajan en los barrios de menores recursos, en la periferia de nuestras ciudades, usufructúan algunas cuestiones. Estos chicos, generalmente son adolescentes los que están a cargo de este sistema de distribución, han abandonado la escuela.

No existe de parte del estado ninguna política de contención de ese menor que tiene que volver a la escuela. Los padres dicen “yo ya no puedo hacer nada por este menor”, pero finalmente tienen la patria potestad y son responsables de lo que tienen que hacer. En general son adictos, no consumidores, y no hay ninguna política provincial ni nacional, no sé municipal, en este caso en Junín, que pueda tener una asistencia al chico porque lo cierto es que las políticas provinciales son muy malas, no existen. Seguramente el año que viene vamos a crear un establecimiento cerrado porque no abordamos toda la problemática.

- ¿Usted ha vivido este tema en lo personal muy de cerca?

- De la experiencia de mi hijo, sí. Las cuestiones familiares trato de sacarlas de la cuestión política por una cuestión de privacidad. Efectivamente mi hijo fue detenido en oportunidad de encontrarle una mochila con marihuana. Está bajo proceso como cualquier hijo de vecino. Yo he dicho que cuando los padres no sabemos o no podemos ponerles limites a nuestros hijos, aparece la sociedad a través de la ley y de los jueces quienes deben poner límites y nosotros tenemos que entender que nuestros hijos son hijos de vecinos más y tienen que someterse a la Justicia. Hoy en día está estudiando y aguardando bajo proceso que los jueces resuelvan su situación.

- ¿Este hecho le da más fuerza para combatir al narcotráfico, para meterse de lleno en este drama que es nacional?

- Yo (como diputado nacional) pedí integrar la comisión de adicciones y narcotráfico sabiendo que obviamente al trabajar en esta comisión iba a aparecer este costado doloroso que trabajamos en nuestra familia. Pero tengo una doble obligación, no solo como legislador, sino como padre que ha padecido y padece una circunstancia de esta naturaleza. No sólo advertirle a la población lo que pasamos nosotros los papás y nuestros hijos porque finalmente son víctimas, sino tratar de hacer lo posible para que los gobiernos cambiemos la mirada que tenemos sobre el narcotráfico y cómo los pibes son contaminados por el crimen organizado.

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