El transporte público es uno de los espacios donde los santiagueños sufren más la exclusión

Otro caso de discriminación lo vivió Romina, madre de una nena con parálisis cerebral. Desde la asociación "Mariposas en acción" se dio a conocer que esta mamá, perteneciente a la misma, tuvo que subir al colectivo de la línea 120 con su hija en silla de ruedas y el chofer tuvo un mal comportamiento al dirigirse a esta madre. 

"¡¿Por qué no viajan en remís?!", habría expresado el conductor, discriminando a esta familia.

Romina, frente a tantas situaciones angustiantes que vivió, decidió tomar fotos del conductor y del colectivo y publicarlas en Facebook. La denuncia pública rápidamente se viralizó por varios grupos, en los que la gente se solidarizó con este familia y con todas las que sufren este tipo de exclusión.

"Luchamos contra este tipo de situaciones, porque las vivimos casi a diario. No todos podemos andar en remís y por eso usamos el colectivo, aunque se nos complica subir con la silla de ruedas", dijo Yanina Toscano, referente de "Mariposas en acción".

A su vez, manifestó que "trabajamos en la capacitación sobre parálisis cerebral para que todos entiendan lo que significa tener un hijo o un familiar con este problema y que no nos resulta fácil. "En el tema del transporte somos los más perjudicados, porque nuestros hijos crecen, las sillas son más grandes y se nos complica. A todos no nos alcanza para pagar un remís, que muchas veces tampoco quieran parar al vernos con la silla", resaltó esta mamá que lucha contra la discriminación en Santiago. 

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