La tragedia volvió a tener como escenario al fatídico “cruce de la muerte” de rutas 4 y 16, donde dos jóvenes hermanos de 17 y 18 años fallecieron instantáneamente tras ser arrollados por un automóvil cuando intentaban atravesar la calzada en una moto 110 cc.
El hecho fue informado por fuentes policiales, detallando que la colisión se había producido alrededor de las 9:30 de ayer en la intersección de la ruta provincial 4 y la arteria nacional. Por cuestiones que no se establecieron con exactitud, en ese lugar un automóvil Fiat Siena tripulado por D. Q. y A. D. V. ambos quitilipenses mayores de edad, colisionó a una moto 110 azul marca Corven en la que circulaban los hermanos Cristian Andrés Paret (18) y Rocío.
Vanesa Paret (17). Según testimonios recogidos por la policía, ambos jóvenes vivían en la calle Echeverría al 700 del barrio Matadero y se dirigían a la casa de su abuela ubicada en un campo cercano a escasos metros hacia el sur por la ruta 4. El rodado mayor circulaba con dirección a Quitilipi proveniente desde Sáenz Peña.
En el lugar del accidente se evidenció la violencia del impacto, ya que el motovehículo registraba cuantiosos daños y los infortunados jóvenes fallecieron prácticamente en el acto, quedando sus cuerpos sin vida a un costado de la cinta asfáltica. El auto presentaba también destrozos en la parte delantera de su estructura y quedó alojado muchos metros más adelante en un pastizal con agua en la banquina derecha.
Los ocupantes recibieron algunas contusiones y fueron derivados al hospital local, informándose después que el acompañante habría sido trasladado a Sáenz Peña para recibir atención más compleja debido a un fuerte golpe en la cara.
Posteriormente, intervino el personal de Criminalística para los peritajes de rigor, dando parte al fiscal en turno Rafael Valero, quien dispuso que los cuerpos de los hermanos sean entregados a sus familiares para los fines póstumos.
Como en cada oportunidad en que ocurre una tragedia vial en el polémico cruce, varios vecinos volvieron a elevar voces de alerta por la peligrosidad del sector debido a la gran afluencia de tránsito por la ruta nacional.
Cabe señalar también que, mientras se efectuaba el procedimiento policial para el retiro de los cuerpos, pasó por el lugar el cortejo fúnebre que despedía los restos del joven Jorge Glibota, otro quitilipense fallecido el sábado en un accidente vial en la misma ruta 16 a la altura de La Verde.
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