Jorge Barrientos, de 31 años, fue trasladado ante el fiscal penal, Barrionuevo, ante quien el conductor que mató a dos personas y dejó cinco heridos, se abstuvo de declarar.
Fuentes judiciales revelaron a .com que Barrientos se mostró frío, ni se inmutó al conocer las lesiones que sufrieron cada una de las víctimas, incluso cuando el fiscal le leyó el parte médico de la beba, Ambar Valentina, la nena de un año y medio que todavía permanece internado en delicado estado.
El sujeto, agregaron las fuentes, llegó a la alcaidía judicial hoy a la madrugada, tras un pedido del fiscal Barrionuevo, quien ayer a la tarde intentó indagarlo en el hospital, pero Barrientos simuló estar mareado.
Ante ello, la fiscalía dispuso que un médico del Cuerpo de Investigaciones Fiscales lo examine en el nosocomio, donde se comprobó que efectivamente no padecía ninguna dolencia, razón por la cual se dispuso su inmediato traslado a la alcaidía judicial.
Al llegar a la audiencia, el acusado no evidenció signos de arrepentimiento ni nada, simplemente se limitó a escuchar la acusación fiscal, tras lo cual sólo abrió la boca para pedir que Estrada sea su defensor privado, letrado muy conocido en Rosario de Lerma, de donde es oriundo.
Cumplida la audiencia, el fiscal ordenó que sea nuevamente alojado en la alcaidía, como así también giró al juzgado en feria, a cargo del juez Héctor Martínez, un pedido para que siga detenido junto a una serie de diligencias judiciales, entre ellas varias testimoniales.
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