Además de conocer una de las actividades económicas de la ciudad, hay un centro comercial donde adquirir regalos, pesca fresca y productos enlatados. Si bien los comerciantes afirman que las ventas están “moderadas”, es uno de los lugares más elegidos por los turistas
El lugar además de ser el lugar de amarre y descarga de las lanchas costeras y las embarcaciones de media altura y altura, también es un paseo de compras donde se consiguen productos típicos del mar, como pescado fresco o enlatados, regalos artesanales, y almorzar en algunos locales de comidas rápidas allí ubicados. El recorrido se debe hacer caminando, pudiendo dejar los vehículos al comienzo del centro comercial, ingresando por Avenida de los Pescadores (ex A).
Entre pescadores que preparan sus barcos y redes, el ruido del mar y el paso de las gaviotas se escucha la música italiana que surge del bandoneón de quien hace años integra la postal del lugar junto con la charla de los visitantes, y si se presta atención, se puede observar algún lobo marino que nada entre las lanchas o descansa sobre la banquina.
Cuando los días no son del todo aptos para la playa son muchos quienes eligen este paseo. Si bien los comerciantes del paseo reconocen que hay muchos turistas de todo el país y algunos extranjeros, todavía no comenzó el movimiento comercial deseado.
En las regalerías, cuyos principales productos son los realizados en base a caracoles, “las ventas son moderadas. A la gente la vemos pasar varias veces en el día, pero todavía no comenzó el fuerte de las compras”. afirmó María Magadalena, encargada de un local a El Atlántico. Aunque hubo aumentos de precios paulatinos pueden encontrarse regalos desde $3 en adelante. Similares valores posee el negocio manejado por Matías, donde se consiguen llaveros de caracoles de $2 hasta relojes hechos del mismo material a $40. “Las cosas hechas con caracoles son las más buscadas, es lo más tradicional que vendemos. Pero todavía es muy escaso el movimiento. Espero que remonté…”, deseó el encargado de este comercio y añadió que el mayor incremento de ventas se genera en los últimos días de vacaciones. “Creemos que este fin de semana, repuntará la actividad con el retorno de algunos a sus ciudades de origen”.
Los rubros que comenzaron mejor el 2010 fueron los vinculados a la pesca. Los comercios de venta de conservas de mar están satisfechos con el movimiento comercial que están teniendo. En general los precios “mantienen los mismos valores que el año pasado y se han diagramado ofertas por cantidad, como por ejemplo 3 latas de atún por $30 o de anchoas por $48”, explicó Antonella, empleada del local más próximo a la banquina. Además de estas ofertas, los mariscos son uno de los productos más buscados.
En las pescaderías, que trabajan con mercadería fresca y del día, el movimiento comercial es “estable” según afirmó el encargado de una de ellas Miguel, ya que “hay muchos turistas, pero el gasto es poco. Preguntan, miran, comparan, pero mucho no compran. Esperamos que con el cambio de quincena crezca un poco más la venta”. Los precios han sufrido incrementos a lo largo de todo el año. “El año pasado el filet de merluza salía $14 y ahora está $22”, ejemplificó el trabajador.
En el comercio de la asociación que nuclea a las embarcaciones, la temporada tuvo un comienzo “muy positivo e incluso con incrementos de 10% ó 15% en las ventas”, pero hubo algunos incrementos en los precios en la mercadería que hay menos cantidad, como la merluza.
A pesar de que la actividad comercial aún no sea la esperada, la Banquina de los Pescadores es uno de los paseos más elegidos por quienes visitan la ciudad. Allí se une la tradición de la actividad pesquera con la posibilidad de disfrutar de un centro comercial y realizar paseos marítimos que permiten conocer Mar del Plata desde otro lugar, y disfrutar de una jornada diferente en el corazón del Puerto local.
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