Es por inconvenientes en la calefacción. Ayer se derrumbó un techo en un baño sin que produjera heridos. Dicen que la distribuidora habilitó el servicio de gas pero había que purgar las cañerías.
Neuquén > Luego de más de 50 días sin clases, la esperanza de que los más de mil alumnos de la EPET 8 pudieran retomar ayer el ciclo lectivo tuvo una respuesta negativa ya que la escuela debió cerrar sus puertas antes de las once de la mañana. Las instalaciones de gas, finalmente, no funcionaban de manera correcta. A esto se le sumó la caída de un techo que da al baño de alumnos, donde nadie resultó herido.
Los padres de los alumnos de Escuelas Técnicas, autoridades provinciales del Consejo de Educación y de la Subsecretaría de Obras Públicas, habían acordado para ayer el reinicio de clases pero los calefactores no estaban funcionado.
“No pudimos empezar porque no había suministro de gas para encender los 17 equipos ya que todavía había aire en las cañerías que fue utilizado para corroborar la hermeticidad. Es decir, Camuzzi hizo su trabajo pero nadie se encargó de purgar las cañerías. Entonces nos volvió a dejar casi igual como estábamos antes”, aclaró Manuel Fernández, vicedirector a cargo de la institución.
Cuando un docente del área Taller intentó subir un techo para ver si podía filtrar el aire de las cañerias, el techo se cayó arrojándolo hacia el piso de abajo, donde se encuentra un baño de estudiantes. “Por suerte no había nadie porque en esa ala hacía mucho frío así que fue la primera que cerramos”, comentó Fernández.
La falta de calefacción es una de las falencias que tiene el establecimiento.
“La Cooperadora tiene que ponerse a solventar gastos y carencias que no debiera estar haciendo porque eso debe estar incluido en las partidas presupuestarias que nunca alcanzamos a ver”, agrega a la discusión Fanny Rubilar, madre de un alumno de quinto año y miembro de la comisión de padres de la escuela.
Una crisis más grande
Según los miembros de la comunidad educativa, las escuelas técnicas de la provincia de Neuquén están en una situación crítica desde hace tiempo. Rubilar dijo que “es inconcebible que cada vez que tenemos una reunión todo parece ponerse en marcha y después por h o por b terminamos en las mismas condiciones. El techo del gimnasio también se desprende, no hay bancos ni sillas. ¿Qué les pasa? En 50 días casi nadie de mantenimiento ha venido a trabajar”.
Por su parte, los directivos de la escuela aseguraron que seguirán sin clases hasta que el Consejo de Educación envíe nuevamente personas a hacer un relevamiento y a los encargados de hacer las purgas de aire en los calefactores.
Respecto a cómo recuperarán los días de clases perdidos, las autoridades aseguraron que además de la comunicación via email que cada docente establece con sus cursadas, cada uno de los departamentos había preparado propuestas estratégicas para retomar las currículas antes de la llegada de las vacaciones, pero con este retraso se vieron obligados a suspenderlas también.
Según Antonio Colillan, el director con suplencia de la escuela, el Estado Provincial está dejando en el abandono a la escuela y ante eso, Fernández pidió que “no se olviden de que muchos funcionarios de la provincia han pasado por acá y esta sería una buena hora que le devuelvan lo que tanto les brindó”.
Comentá la nota