“Era un trabajo que se planteó en un grupo de amigos”

“Era un trabajo que se planteó en un grupo de amigos”
Valeria Castillo, es la joven que realizó una performance en la rotonda de la universidad, como parte de un “trabajo que se planteó entre amigos”, según su relato en Radio Fénix, y desmintió la versión policial que haya explicado que la situación era parte de un montaje para su tesis en la Licenciatura de Arte Escénico.
Se presentó diciendo: “estudio la licenciatura de arte escénico pero el trabajo no tiene nada que ver con la carrera ni con la institución sino que es un trabajo independiente”.

“No es una obra de teatro, es un trabajo que se planteó en un grupo de amigos y salió como una necesidad mía de hacerlo. No era evaluado por ningún profesor sino que era un amigo el que me acompañó en ese momento, pero no tiene nada que ver con la universidad y ninguna institución”, aclaró.

Explicó que “antes que se completara la persona, el miércoles, previamente, desde el viernes circulaba una imagen, en un cartel ubicado en varios lugares, en la universidad y en los barrios con fotos de mujeres, elegidas de modo azaroso y cinco nombres distintos, con un mismo numero de teléfono”.

Expuso que “En la foto estoy yo pero no aparece mi nombre verdadero, después la obra se completa cuando me ubico en la rotonda de la universidad, 10 horas, y hasta las 7 de la tarde”.

Sobre el objetivo del acto, “no existió un auto oscuro ni alguien que se hacía pasar por el secuestrador. Hay datos errados en la nota”.

“Arranco a las 9 de la mañana y a las 9.15 cae la policía, les explicamos la situación e intervino un amigo mío que les aclaró la situación y en ningún momento se dijo que era un trabajo de tesis, y se enteran de mi nombre, de mi edad y de mi domicilio”, indicó.

“En la información que les di y la que les dio mi amigo, no se como se tergiverso y hay datos que no son ciertos”, agregó.

Asimismo, afirmó que “No es un simulacro, es una performance y tiene como fin hacer un llamado de atención a la sociedad riojana porque es una realidad que nos toca a todos y está muy presente hoy en día. Se hizo tan cotidiano que no lo vemos ni le prestamos atención, y eso es grave”.

“Me quedé sorprendida por todas las reacciones que hubo, de gente que me ignoró, de gente que me acerco algo porque me vio todo el día ahí”, resolvió.

Relató las circunstancias de su “performance”, indicando que “llegué a la universidad, me vestí, estuve como esclava sexual en la rotonda de la universidad, durante 10 horas gesticulando a la gente, me presentaba como distintas mujeres y pedía ayuda a la gente, sosteniendo que me llevaran a mi casa, y que me ayudaran. Era algo constante, hablaba para todos los que me estaban viendo”.

En cuanto a las personas que se solidarizaban con ella, expuso que “las primeras acciones no aclaré la situación, y cuando les aclaraba empezábamos a debatir sobre el tema”.

“No estuve detenida ni me llevaron a ninguna comisaría del menor y la mujer, la policía fue como cinco veces, primero cerca de las 9, cayeron seis policías, me quisieron llevar”, comentó.

“La policía llegó apenas yo inicié la acción”, expuso y sostuvo que la policía “no creyó en todos los datos que yo les di”.

Castillo concluyó en que su “performance”, como ella misma lo indicó, tuvo un efecto positivo teniendo en cuenta que logró que las personas se comunicaran con las autoridades e intentaran ayudarla.

“Todo me parece válido. Hay un monton de cosas de las que se pueden seguir hablando porque hubo reacciones positivas y negativas, me sorprendieron todas y lo bueno es que se haya hecho, superó las expectativas y hubo más de lo que yo esperaba. Me parece importante que se generen preguntas y se abra un debate fuerte sobre una realidad que está, y que por algo no la estamos viendo”, expresó.

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