La inspección hecha por un equipo de fiscalización de RENATEA suma otro ingrediente al que vino denunciando NORTE meses atrás a partir de operativos de la AFIP junto a la Dirección de Bosques que detectó trabajo esclavo en distintos parajes del oeste chaqueño.
El trabajo infantil es una problemática de las que pocas veces se habla. El mundo está tan evolucionado en ciertas cuestiones que pensar en ese tipo de situaciones perece retrogrado. Sin embargo estudios privados determinan que en Argentina existen más de 193.095 niñas y niños de entre 5 y 13 años que realizan algún tipo de trabajo.
En la termal
Los pies descalzos de un niño que ayudaba en tareas en el monte a sus padres, donde eran explotados. Allí estuvo NORTE, en cercanías de la reserva de El Loro Hablador, en agosto de 2013.
En Sáenz Peña si bien no son muchos existen varios casos de niños y niñas menores de 16 años que realizan trabajos en las calles como vendedores ambulantes, cuidadores de coches en los bancos o supermercados o aquellos que simplemente salen a pedir monedas por las calles.
El coordinador de la Unidad de Protección Integral (UPI) de la ciudad, Héctor Rosciani comentó a NORTE que no son muchos (quizás una veintena) los niños que se encuentran en esta situación. Por otro lado manifestó que desde la UPI se trabaja aplicando medidas ordinarias para poder erradicar el trabajo infantil en La Termal.
En este sentido sostuvo que esas medidas contemplan trabajar con el entorno familiar del niño, teniendo en cuenta que en ninguno de los casos que atienden los chicos se encuentran en situación de calle. Una vez que la Unidad de Protección Integral toma conocimiento del caso interviene realizando un seguimiento del mismo para que el niño asista a la escuela o retome sus estudios en caso de que los haya dejado, reciba atención médica en el centro de salud de su barrio y a través del programa “Chaco Si” se les otorga ayuda alimentaria para que el niño sea erradicado definitivamente de la calle.
“Es muy difícil realizar un trabajo 100% efectivo en ese sentido ya que en la ciudad ese tipo de actividades se ha naturalizado y para el común de la gente es normal ver chicos en esa situación y no denuncian”, dijo.
Por otro lado, Rosciani explicó que si bien las actividades nombradas anteriormente son consideradas trabajo infantil, no se considera como explotación infantil la cual está penada por la ley a través del Código Procesal Penal de la Nación en su artículo 148: bis, que establece prisión de 1 (uno) a (cuatro) años al el que aprovechare económicamente el trabajo de un niño o niña en violación de las normas nacionales que prohíben el trabajo infantil, siempre que el hecho no importare un delito más grave.
En este sentido el coordinador de la UPI sostuvo que en la ciudad se registró un caso a fines de 2013 en el cual un niño de 14 años que se encontraba en situación de calle fue puesto a resguardo de una familia.
“Tomamos esa decisión porque el chico vivía y trabajaba en la calle, no tenía familia y una familia tomó la decisión de resguardarlo luego de que desde la Unidad realizáramos el análisis correspondiente del caso”, señaló.
En pleno monte chaqueño, al norte de Los Frentones, la AFIP y Bosques detectaron trabajo esclavo en un obraje. Obreros no registrados y niños viviendo en condiciones de extrema precariedad. Fueron varios los casos entre 2012 y 2013.
El anterior está considerado como caso excepcional en los cuales la UPI interviene también con medidas excepcionales y recurriendo al juzgado del menor de edad y la familia si fuese necesario para realizar la denuncia correspondiente en fiscalía si el caso lo requiere.
“Hay casos y casos los que nosotros tenemos ahora son algo particulares porque en algunos casos los chicos salen con sus padres a trabajar y en otros los padres envían a los chicos porque saben que a ellos les dan monedas y cuando intervenimos si los padres persisten en mandar a los chicos a trabajar tomamos medidas más duras”, comentó.
Los casos más recientes
SAENZ PEÑA (Agencia) - En la zona rural de Castelli se ha detectado en un predio la presencia de 21 trabajadores agrarios cosechando algodón. Del diálogo con estos trabajadores surge que los mismos no se encuentran registrados gozando de los derechos que la ley prescribe. En consecuencia se ha realizado las actas correspondientes relevando a los trabajadores y dejando constancia de la situación ilegal a efectos de la prosecución del trámite y aplicación de las sanciones pertinentes.
En este grupo de trabajadores se encontraron además dos menores realizando tareas de recolección manual de algodón, estando ello prohibido, por lo que se elevaran las actuaciones a la Justicia Federal de Sáenz Peña.
También hubo actuaciones en la zona de San Bernardo donde un trabajador, no registrado, exponía a la audiencia de un medio radial una situación laboral extrema por cuanto durante 17 años trabajó como peón rural en un campo de la zona y hace 2 años no cobraba su sueldo, viviendo de la caridad de su hermana; el empleador le había solicitado que desocupara la casa de cuidador del campo y se retirara de la explotación agrícola sin nada que reclamar.
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