Trabajo infantil: en la provincia 70 mil chicos dejan de jugar o estudiar por trabajar

En la Argentina, uno de cada cinco niños es económicamente activo. En Entre Ríos son 70 mil chicos menores de 14 años que trabajan; los lugares más comunes son el sector agrícola, panaderías y aserraderos.
En 1997, los datos oficiales del Ministerio de Trabajo de la Nación hablaban de 247 mil niños trabajadores en Argentina. Hoy, la cifra oficial es de 1 millón 900 mil. Se acrecienta a un ritmo de 100 por 100 anual respecto de 1997. Según estimaciones de Ctera, el 85% de los niños trabajan o tienen un retraso promedio de 2 y 3 años en la terminalidad escolar o desertan de la escuela.

Hoy la Ley 26.390 del año 2010, determina que no se puede emplear a un chico que tenga por debajo de 16 años de edad; esta ley es tajante, no está permitido.

¿Qué es trabajo infantil?

No todas las tareas realizadas por los niños deben clasificarse como trabajo infantil que se ha de eliminar. Por lo general, la participación de los niños o los adolescentes en trabajos que no atentan contra su salud y su desarrollo personal ni interfieren con su escolarización se considera positiva, como es la ayuda que prestan a sus padres en el hogar. El término “trabajo infantil” suele definirse como todo trabajo que priva a los niños de su niñez, su potencial y su dignidad, y que es perjudicial para su desarrollo físico y psicológico.

Lugares comunes

El coordinador de la Comisión Provincial para la Erradicación del Trabajo Infantil (COPRETI), Ariel Villanueva explicó a El Día que en la provincia de Entre Ríos se han

“detectado chicos trabajando en aserraderos, en actividades agrícolas y en panaderías. El sector agrícola, hasta por una cuestión cultural e histórica, es uno de los lugares donde más se detecta el trabajo infantil, es un sector el chico, en algunas oportunidades por desconocimiento, se les da solamente la opción de trabajar sin permitirles otras alternativas de desarrollo a través de la escolarización”.

Estos lugares también se presentan como ideales porque son difíciles de llegar o se realizan a la madrugada como es el caso de la panadería.

Villanueva aseguró que “cualquier chico que se encuentre trabajando, en cualquier actividad, nos llama la atención y nos choca de la misma forma. Te choca ver un chico manejando maquinarias como tractores y en contacto con agroquímicos”.

Desde el Ministerio de Trabajo también han detectado chicos trabajando en actividad peligrosas como la forestal y actividad de la madera.

Trabajar para que vuelvan a jugar

Desde el Ministerio de Trabajo de la provincia se realizan las inspecciones donde se detecta la explotación infantil. Sin dudas hay mucho trabajo por realizar para que los chicos entrerriano que hoy trabajan, vuelvan a jugar o a estudiar.

Ariel Villanueva explicó que “seguimos detectando casos de explotación infantil y depende de nosotros, con un trabajo arduo para lograr erradicarlo, llegar y persuadir a los empleadores. La idea es seguir profesionalizando las inspecciones y trabajar junto con otras áreas. Se incorpora a otros organismos, como educación con capacitación, difusión y concientización de la temática. También es importante lograr que este sector nos informe a tiempo cuándo un chico está siendo víctima de explotación laboral”.

Hoy, aquellos empleadores que infrinja la ley deberán afrontar una sanción económica que rondan los $5.000.

La costa del Uruguay

Desde el Ministerio de Trabajo de la provincia aseguraron a El Día que la costa del Uruguay es una de las zonas de la provincia donde mas explotación infantil se ha detectado. El trabajo agrícola es el que mas se ha visto, en las plantaciones de temporada, por la labor intensiva y el pago a destajo (pago por peso); “ahí es donde algunas familias, por la necesidad de poder generar un peso más utilizan a los chicos. Ningún padre quiere que los hijos trabajen, es la necesidad”, aseguró Villanueva.

Seguir concientizando

Frente a esta situación, Delma Bertolyotti y Guillermo García, secretario de la diputada provincial y coordinador de la Asociación Caminos de Esperanza encararon un proyecto de concientización de la comunidad, de políticos y empresarios, y erradicación de toda forma de trabajo y de explotación infantil.

El proyecto fue enviado a la Organización Internacional del Trabajo (OIT), la cual ya cuenta con un Programa para la Erradicación del Trabajo Infantil en su Oficina para América Latina y el Caribe. Por lo que la idea local se sumó a la internacional, y consiguieron el financiamiento.

El proyecto cuenta ahora con un espacio de 12 meses para cumplir con sus objetivos entre los objetivos figuran:

1 - la sensibilización de las comunidades ante este problema hoy desnaturalizado

2 - instalarlo en las agendas políticas;

3 - desarrollar una serie de compromisos fuertemente políticos del sector gubernamental y de los intendentes que digan no al trabajo infantil;

4 - desarrollar distintos compromisos con los empresarios del sur entrerriano, para que no admitan el trabajo infantil y tampoco compren productos ni insumos que tengan que ver con el trabajo infantil;

5 – lograr compromisos de los prestadores de servicios turísticos a fin de que no existan en la provincia de Entre Ríos la explotación sexual y comercial infantil vinculada al turismo.

6 - trabajar con sindicatos y ONGs;

7 - desarrollar para todos estos sectores talleres de capacitación con especialistas de orden nacional e internacional;

8 - elaborar instrumentos legislativos que convaliden y se corroboren en los espacios locales para la erradicación de las peores formas de trabajo infantil, aquéllas que directamente atentan contra la integridad moral, física, psíquica y espiritual de la niñez.

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