Entrevista a César Almada. Considera que es uno de los peores momentos de la historia de la institución. Admite que el escándalo en Drogas Peligrosas afectó a todos. Dice que tendrá tolerancia cero para los policías que cometan delitos.
Interactivo: 30 años de turbulencia
Este cordobés, nacido en barrio Alta Córdoba, no anduvo con vueltas para asegurar que esta es la peor crisis en la Policía en las últimas tres décadas. Aunque Almada no pierde el optimismo. “Es muy feo que la ciudadanía pierda la confianza en su institución policial. Vamos a trabajar con mucha humildad para recuperar la mejor imagen de la Policía. Estoy seguro de que conseguiremos salir de este momento”.
–Con su experiencia de más de 30 años como policía, ¿la institución sintió el impacto de los últimos acontecimientos, con altos jefes detenidos?
–Indudablemente el cimbrón se siente. Pero tenemos que estar firmes para sacar a la institución adelante. Hay que motivar a la gente y si tuvimos un problema, hay que abrirle todas las puertas a la Justicia para que investigue. Lo dije el día que asumí: siempre trabajamos de manera mancomunada tanto con la Justicia provincial como federal y estamos a su disposición para colaborar.
–¿Es el peor momento de la institución en su historia?
–La institución ha quedado golpeada. Pero la Policía de Córdoba es una institución muy añeja que siempre se ha recuperado de cualquier golpe. Debo admitir que este es uno de los peores momentos que me tocó vivir desde que uso este uniforme, pero soy muy optimista que entre todos vamos a sacar a la institución de esta situación. La tarea no es sólo del jefe de Policía, ni siquiera de toda la cúpula policial. La ciudadanía también debe colaborar, porque somos parte de la sociedad. Hay que trabajar hacia afuera de la institución, para recuperar la credibilidad que ahora puede estar en duda. Y también hacia adentro para motivar a la gente, porque sin dudas que todos hemos quedado golpeados.
–¿Qué le pidió el gobernador?
–Con el gobernador he tenido algunas conversaciones, cortas y concretas. Sin dudas que el lineamiento más importante que marcó es tener tolerancia cero con los efectivos que cometan algún tipo de delito, que sea comprobado por la Justicia. Trabajar de manera coordinada con la Justicia y tratar de recuperar la confianza de la sociedad en la institución. Vamos a trabajar con profesionalismo y mucha transparencia. La Policía se debe a la sociedad y mi gestión estará orientada en ese sentido: servir a la sociedad.
NDE: Este es un recorte de la entrevista completa que aparece en la edición del domingo de La Voz.
La crisis, paso a paso
Denuncia pública. En el programa ADN, Juan Francisco Viarnes, un presunto arrepentido que colaboraba habitualmente con los policías de la Dirección General de Lucha contra el Narcotráfico, denuncia graves irregularidades en los procedimientos llevados a cabo por policías de esa dependencia. Los hechos eran investigados por el fiscal federal Enrique Senestrari.
Suicidio. En horas de la madrugada del 7 de septiembre, es encontrado sin vida, aparentemente por suicidio, el oficial Juan Alós, también investigado por Senestrari. El entonces jefe de Policía, Ramón Frías, ensaya una defensa del oficial fallecido y cuestiona, sin mencionarlo, al fiscal.
Detenciones. El miércoles 11 de septiembre, como consecuencia de la investigación judicial, fueron imputados y detenidos el comisario mayor Rafael Sosa, máxima autoridad de la Dirección General de Lucha Contra el Narcotráfico, y otros cuatro policías del mismo organismo. Les achacan asociación ilícita, privación ilegítima de la libertad, incumplimiento de deberes de funcionario público y falso testimonio. Otros tres policías también son imputados.
Renuncias. El viernes 13 de septiembre presentan sus renuncias, con carácter indeclinable, los hasta entonces ministro de Seguridad, Alejo Paredes, y jefe de Policía, Ramón Frías.

Comentá la nota