Bianchi se plantó ante la posibilidad de que la CD quiera meter mano en su grupo de trabajo. Y se hizo el sota cuando le consultaron por la renovación de Román.
Se ríe cuando la pregunta que le hacen los hinchas a través de Twitter viene con sponsor. Se ríe y provoca la risa de todos cuando le preguntan si “de no ser el técnico de Boca iría a la marcha del 1º de mayo para pedir por la renovación de Riquelme”. “Eso no lo voy a responder”, avisa, esquivando una vez más el tema. Ahora, cuando se pone sobre la mesa la continuidad de alguno de sus compañeros de cuerpo técnico, el Virrey vuelve a marcar el terreno.
Es ambivalente la conferencia de Bianchi, siempre es así. Va y viene entre las respuestas sinceras y las que sólo intentan no aportar un título en el diario del otro día. Entre las decisiones en las que no se involucra, como la de Román, y las que sí... como hace unas semanas, tras la confirmación pública de continuidad hecha por Angelici. Y ahora, el cuestionamiento a sus colaboradores.
La elección de sus ayudantes es un viejo cuestionamiento al DT. Porque, a diferencia de lo que pasó en ciclos anteriores, ahora eligió apoyarse en un hombre de confianza sin tanta trayectoria como Pepe Castro y otro sin tanta voz y a cargo de la Reserva como Popeye Herrera. Varios ex jugadores, entre ellos Pepe Basualdo, contaron que se ofrecieron a ayudarlo y él les cerró las puertas.
Ahora, como parte de una vieja estrategia para embarrarle la cancha, se deslizó la chance de tocarle el cuerpo técnico, por más que la CD tuviera muy claro que Bianchi nunca lo permitiría. Porque hay situaciones en las que no es capaz de ceder. Ya hace dos semanas, por ejemplo, César Martucci avisó que serían los dirigentes la que tomaría las decisiones sobre los refuerzos y al Virrey no le gustó nada.
Si bien Angelici descartó la chance de modificar su equipo de trabajo, la idea empezó a escucharse cada vez más fuerte en los pasillos de la Bombonera. Y ayer llegó a oídos del entrenador, quien volvió a bajar línea: a su gente nadie la toca. Si se animaran a tocarla, es un hecho que sería para que se tomara la decisión de irse. De lo contrario, en la vuelta al trabajo luego de las vacaciones, el Virrey estará acompañado por los mismos.
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