Trabajando en la Fiesta

Trabajando en la Fiesta
En una fiesta de grandes dimensiones como es la jineteada, se encuentran diversas personas que hacen su trabajo artístico, explotando quinchos o ayudando a organizar. Enterate qué piensan.
Osmar Hidalgo es un cantautor de folclore que dijo presente en la fiesta, “Estoy orgulloso de poder estar junto a esta comisión y agradeciendo a casa de la cultura que siempre da una mano para poder cantar en diferentes lados, la fiesta está linda, un buen marco de gente y un día lindo para poder disfrutar en familia. En varias oportunidades estuve en el aniversario de General piran y todos me conocen por cantar folklore Norteño, tengo temas míos y me gusta hacer canciones del Chaqueño Palaveccino, Horacio Guaraní que son artistas que dejan la huella marcada para nosotros que andamos por las distintas fiestas, hemos estado en Rauch, en el Talar y posiblemente estemos en Necochea. Se camina despacio, pero se camina y el 22 de Febrero voy a estar en Coronel Vidal”.

En la atención de una de las cantinas donde se podía comprar asado y choripanes se encontraba Juan Matías, quien también se explayó ante los micrófonos de Multimedios A, “Se vendió casi todo, siempre se vende bien, estamos en los distintos eventos del Partido de Mar chiquita, vendemos el chori listo, al paso y también vendemos en bandejas a gente que tiene su carpa o mesa. Veo el movimiento un poco tranquilo, se ve diferencia en cuanto al año pasado que se vendió más, creo que la gente de campo también siente la falta de dinero, nosotros vendemos chori, asado, pechito de cerdo y lomo”.

Un llamativo caballero que contagiaba su risa y buen humor fue entrevistado por nuestros cronistas y dio varios datos llamativos en cuanto a caballos. Se trata de Roberto Gibons, actual vendedor de rifas y retirado ya de las jineteadas, “hace muchos años que vengo a esta fiesta, muy buena fiesta, estoy radicado en Guido y tengo treinta años de andar arriba de los baguales. Andar arriba de un caballo es como todo, como un jugador de futbol, como un corredor de autos, es un deporte, el deporte de la jineteada es muy riesgoso, yo empecé a los 17 años y abandoné a los 36 años”. Al momento de hablar de domas y jineteadas declaró, “domar es una cosa, el caballo de jineteada no se doma porque es para jineteada, se doma aquel caballo que es para andar, se agarra de potro y se trata de la mejor manera que se pueda tratar y sale un caballo manso para todo trabajo campero. El trabajo para jineteada es un caballo que no sirve para andar”. Culminó Gibons.

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